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¿Por qué vemos lo que vemos? - De la agenda setting a la "juventud perdida"

                             


Pensalo un segundo. Los medios masivos de comunicación no necesitan darte una orden directa ni decirte exactamente qué opinión tenés que tener sobre cada tema. Les alcanza con algo mucho más sutil y efectivo: decidir de qué se habla, y qué se deja afuera. En eso consiste, en esencia, la Teoría del Establecimiento de la Agenda (Agenda Setting). Los medios de comunicación no logran aún dar con la tecla que les permita decirnos cómo pensar (y no porque no les interese), pero sin embargo, son ridículamente efectivos diciéndonos sobre qué pensar.

Si pegamos un salto al pasado, específicamente a la era dorada de la Mass Communication Research (MCR) —aquel momento en que la sociología norteamericana intentaba descifrar el impacto de la radio y la TV en la sociedad—, cuando autores como Melvin DeFleur empezaron a teorizar sobre la función estructural de los medios masivos de comunicación. Lo que se pensaba era que las instituciones mediáticas no eran simples transmisores de información, sino que además funcionaban como engranajes sociales que iban moldeando en mayor o menor medida las prioridades del debate público y el marco de referencia con el que las masas interpretaban la realidad. Pero… 

 ¿Qué pasa cuando el medio deja de emitir para una masa homogénea y empieza a armar una pantalla a la medida exacta de cada individuo?


Y es justo ahí es donde la Agenda Setting tradicional choca de frente con un nuevo analisis -mucho más actual- propuesto por Nicholas Carr. En donde basicamente dice que la agenda ya no es solo la tapa del diario de la mañana que todos solían leer en el colectivo o el segmento de información radial que queda de fondo sonando en la casa de tus abuelos en esa radio a baterias, sino, que la agenda del presente es el diseño mismo de todo tu entorno cognitivo. Ya que hoy en día, Las plataformas digitales no solo eligen qué temas va a entrar en tu charla de sobremesa con la familia, sino que reconfiguran la velocidad, la frecuencia y el modo en que tu cerebro procesa la realidad misma.

 Las Pruebas PISA y el drama del colapso

Un ejemplo claro y cercano de esto podría ser los titulares de las diferentes editoriales en Argentina después de haberse dado a conocer los resultados de las Pruebas PISA 2025 

(Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, o por sus siglas en inglés: Programme for International Student Assessment)

Editoriales que encuadraron la información bajo el espectro de la catástrofe inminente: "El estrepitoso fracaso de la educación", "Los estudiantes ya no comprenden lo que leen". Pero...

¿Qué intereses mueven ese tratamiento particular?

  • -La trampa del clickbait y el pánico moral: Vender indignación rinde más que explicar la complejidad socioeconómica tras los indicadores.
  • -Agendas político-económicas: La instalación del "colapso educativo" suele preparar el terreno mediático para justificar reformas precarizadoras, recortes presupuestarios o el desembarco de soluciones tecnológicas privadas en el aula pública.

Se instala el tema, se impone el pánico y se cancela la capacidad de debate profundo desde el "vamos". Pero mientras los medios señalan con el dedo la educación de los chicos... ¿Qué le está pasando a la mente de los propios adultos?

Hagamos un viaje al cerebro hiperconectado y veamos qué dice la ciencia
Para responder esto, primero habría que preguntarse:¿es este un fenómeno exclusivamente de ahora?

En su libro Superficiales, nuestro amigo Nicholas Carr nos demuestra que no. Ya que cada vez que la humanidad trajo al mundo una nueva "tecnología intelectual" —el mapa, el reloj mecánico, la imprenta— la mente humana mutó. Carr empieza contándonos su propia experiencia en primera persona y la describe como "esa inquietante sensación de querer leer un libro largo y sentir que la mente salta, se distrae y exige el pestañeo constante que nos exige el hipertexto."

Luego, nos trae a escena la historia de Friedrich Nietzsche en el siglo XIX. Cuando abrumado por su ceguera y sus dolores de cabeza, decide comprarse una máquina de escribir —la bola de escribir de Malling-Hansen—. Al usarla, se dio cuenta de que no solo iba cambiando su velocidad de redacción: sus textos, antes extensos y reflexivos, se volvieron más cortos, sino más sintéticos e incisivos. Su amigo Heinrich Köselitz le habia dicho que su prosa había ganado una nueva solidez, a lo que Nietzsche respondió:

"Nuestros instrumentos de escritura trabajan también en nuestros pensamientos".

La ciencia actual, apoyada en la neuroplasticidad —concepto que ya se asomaba con las primeras intuiciones de Freud sobre la huella mnémica y la flexibilidad de la mente—, confirma exactamente eso: el cerebro no es de piedra, es de plastilina. Si lo entrenás en la interrupción constante, en el scroll infinito y en la gratificación dopaminérgica inmediata, el cerebro se vuelve un especialista en la superficialidad y olvida cómo sostener la memoria de trabajo y la concentración profunda y esto ya está más que demostrado.

Aunque
 Figuras como Steven Pinker o Clive Thompson (Smarter Than You Think) sostienen posturas tecno-optimistas. Su principal linea de defensa argumentativa es que la web no nos vuelve más tontos, sino que externaliza procesos cognitivos. ¿Para qué memorizar datos si podemos almacenarlos afuera y liberar espacio mental para el pensamiento analítico? Según esta línea, no estariamos perdiendo capacidad, sino desarrollando una cognición distributed. Pero...

¿Quiénes son los que defienden esta idea?  y ¿con qué intereses?

Detrás de la idea de que la tecnología "siempre nos mejora" está la multimillonaria industria de las Big Tech, cuyo modelo de negocios claramente no es la educación ni mucho menos la salud mental, sino la economía de la atención: la monetización de cada segundo de tus ojos puestos sobre la pantalla.

Los diferentes papers académicos de facultad que abordan estos aspectos de la comunicación digital muestran justamente este punto de tensión. Es decir, no es que estemos ante el "fin de la inteligencia", sino que nos están afanando nuestra atención de a pedacitos para vendérsela al mejor postor.

Países que frenaron la pelota

En algunos países esto ya dejó de ser un debate abstracto. En muchas partes del globo ya se están tomando cartas sobre el asunto, y se están empezando a implementar medidas de política pública ante la evidencia neurocientífica. 

Uno de esos países es Suecia, que decidió frenar el plan de digitalización total de las aulas y destinó presupuestos millonarios para volver a comprar libros de texto de papel, tras detectar una caída en la comprensión lectora de los alumnos.

Otros países que tampoco se quedaron de brazos cruzados son Francia y el Reino Unido que decidieron aplicar restricciones estrictas o directamente prohibiciones sobre el uso de teléfonos celulares en las escuelas primarias y secundarias para proteger el espacio de aprendizaje y sociabilización.


Algunas conclusiones al boléo.

Si volvemos a los primeros estudios de DeFleur y la MCR, la lección es clara, los medios pueden haber cambiado de soporte, pero la disputa por dominar la subjetividad está más presente y es más invasiva que nunca.

El neurocientífico Andrés Rieznik suele advertirnos que para no ser manipulados por los sesgos de nuestra propia arquitectura mental y por los sistemas de recompensas que explotan las redes, es muy importante entender cómo funciona nuestro cerebro. Y como barrera de defensa a estas embestidas digitales, nos propone "volver a domar a los algoritmos" y entender sus trampas cognitivas para poder recuperar el control de nuestras elecciones.

Sin embargo, también vale dejar en claro que no todos los cerebros parten desde el mismo lugar. Por lo que resulta vital meter también dentro de estas conclusiones el concepto de capital cultural de Bourdieu, que basicamente nos advierte de que el impacto de esta sobreestimulación digital no es democrático ni mucho menos igualitario. Ya que Aquellos sectores sociales con mayor capital educativo, económico y cultural poseen más recursos simbólicos, más contención familiar y más alternativas de consumo reflexivo para autorregularse y proteger a sus hijos. En cambio, para los sectores más vulnerables, la pantalla suele convertirse en el único entretenimiento y en el principal moldeador del tiempo libre, profundizando (aún más) la brecha social y cognitiva.




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Informe especial: La doble cara de las nuevas tecnologías

Escrito por Agustina Iturbe



La historia reciente de la tecnología está marcada por dos grandes promesas:

-Que las redes sociales nos conectarían más que nunca.

-Que la inteligencia artificial nos haría la vida más fácil.

Ambas se cumplieron… pero ¿salió bien?

Debajo de todo ese brillo que vemos en las pantallas hay una parte menos evidente, más silenciosa, pero que influye muchísimo en cómo pensamos, en cómo ponemos atención y en cómo se comportan millones de personas todos los días. Justamente de esto voy a tratar de demostrar, la otra cara del internet que no se deja ver, pero que está presente en cada segundo que pasamos online. Pero lo que creo es más preocupante son los efectos sociales en las nuevas generaciones, los nativos digitales, que según varios estudios ya empiezan a mostrar un descenso en ciertas habilidades cognitivas y un aumento de trastornos vinculados al uso constante de pantallas.

Redes Sociales: la maquinaria de la atención


Las redes sociales no solo se diseñaron para entretener, también para retener al usuario el mayor tiempo posible. El scroll infinito, las notificaciones constantes, los colores brillantes y el feed personalizado no son casualidades, sino que son parte de una arquitectura pensada para captar la atención y mantenerla. Cada deslizamiento del dedo libera una microdosis de dopamina que refuerza el hábito y alimenta el circuito de recompensa, haciendo que volver a la app se sienta casi automático.

Esa dinámica, que parece inofensiva, tiene efectos concretos. Ansiedad, comparación permanente y una visión distorsionada de la realidad son solo algunas de las consecuencias del uso ilimitado de las redes sociales.

En los adolescentes, cuyo cerebro todavía está en pleno desarrollo y es más sensible a los estímulos rápidos, el impacto es aún mayor. Algoritmos que muestran contenido sin pausa y un flujo constante de validación social pueden saturar su capacidad de concentración. Mientras más tiempo pasan “enganchados” en TikTok, Instagram o YouTube, más difícil se vuelve sostener tareas que requieren un enfoque sostenido como estudiar, leer, trabajar. Más fácil es caer en hábitos de distracción normalizados en la actualidad.




El problema no es solo el contenido, sino el diseño mismo del entorno digital, basado en una competencia por la atención donde el usuario es el principal bien. Y cuando esa atención pertenece a jóvenes que todavía están construyendo su identidad y su forma de habitar el mundo, las consecuencias se vuelven más profundas. Órdenes establecidos como las nuevas ideas de “normalidad” construidas por filtros, cuerpos irreales, logros exagerados y vidas editadas. La sobreexposición constante a este mundo genera efectos que cada vez aparecen más en consultorios psicológicos, como la ansiedad, el insomnio, la baja autoestima, la sensación de insuficiencia, entre muchos más.

Inteligencia Artificial y la automatización del pensamiento

Si las redes sociales se quedan con nuestra atención, la inteligencia artificial va un paso más allá, ya que logró meterse en nuestras decisiones y en la forma en que pensamos. Hoy la IA no solo corrige textos, sino que también organiza tu agenda, te sugiere respuestas, genera imágenes y hasta decide por vos a través de recomendaciones cada vez más personalizadas. Y sí, todo eso nos facilita un montón de cosas, pero al mismo tiempo reemplaza nuestros procesos mentales. Y esto es preocupante, sobre todo por el uso que le dan las nuevas generaciones.

Sesgos y desinformación


Otro problema que para mí es clave es lo poco transparente que es todo este sistema. La IA no solo aprende lo que nos gusta, sino que también termina repitiendo los mismos sesgos que ya existen en los datos con los que fue entrenada. Y eso se ve en cosas simples, como las recomendaciones que nos aparecen todos los días, pero también en decisiones mucho más delicadas. Por ejemplo, en 2018 se descubrió que el sistema de reclutamiento automatizado de Amazon discriminaba a las mujeres porque había sido entrenado con currículums mayormente masculinos. El algoritmo bajaba de posición o descartaba automáticamente a las postulantes mujeres. Casos así muestran que los sesgos no son solo un detalle, sino que pueden afectar oportunidades reales en procesos laborales, créditos, vigilancia y otras decisiones sensibles.

A esto se le suma algo que ya vemos cada vez más seguido: los deepfakes. Son imágenes, audios o videos hechos con IA que parecen reales, pero no lo son. Y lo peor es que están cada vez más pulidos. En redes ya circulan clips de famosos “diciendo” cosas inventadas, políticos con discursos truchos y hasta audios falsos usados para estafas. Si no se está muy atento, podemos caer fácilmente en las Fake news.

El problema es que esto no queda solo en un engaño puntual. Empieza a generar una sensación de desconfianza en general. Si cualquier persona puede falsificar una cara o una voz, ¿cómo sabemos qué es real y qué no? Por eso varios especialistas advierten que la IA generativa se convirtió en una nueva fuente de desinformación. Básicamente, ya no alcanza con ver un video “real” para estar seguro de nada.

En un momento donde TikTok, Instagram y WhatsApp se llenan de contenido que parece real pero está fabricado, se vuelve clave aprender a frenar un segundo, mirar con ojo crítico y no dar por hecho todo lo que aparece en pantalla. Porque cuanto más naturalizados estén estos fakes, más difícil va a ser distinguir lo verdadero de lo artificial.


Dependencia invisible

Al igual que con las redes sociales, el uso masivo de IA en la vida cotidiana está modificando nuestros hábitos y hasta la forma en que pensamos. Cada vez delegamos más tareas en herramientas digitales que “resuelven” por nosotros; desde escribir un texto, planear un día o buscar una respuesta, hasta tomar decisiones pequeñas que antes hacíamos sin darnos cuenta. Y eso, con el tiempo, se nota. Tenemos menos creatividad espontánea, menos tolerancia al esfuerzo y más dificultades para enfrentar problemas sin ayuda inmediata.

El riesgo no es que las máquinas piensen mejor o más rápido que nosotros. El riesgo real es que nos acostumbremos a que la IA piense por nosotros.

Efectos sociales

Pero… ¿Cómo está afectando esto a quienes sólo conocen un mundo mediado por pantallas?

Los estudios que muestran un retroceso en el coeficiente intelehttps://www.theguardian.com/technology/2018/oct/10/amazon-hiring-ai-gender-bias-recruiting-enginectual de las generaciones más jóvenes no hablan de que “somos menos inteligentes”, sino de una falta de estimulación cognitiva profunda. Varios investigadores señalan que la caída coincide con el descenso de la lectura sostenida, el aumento de la multitarea digital y la exposición constante a estímulos que reemplazan procesos mentales más lentos, como razonar, memorizar o resolver problemas. El cerebro crece cuando lo ponemos a trabajar de verdad, pero si la dinámica cotidiana se vuelve más superficial y fragmentada, el desarrollo cognitivo también se vuelve más frágil.

La Organización Mundial de la Salud clasificó en 2019 el “gaming disorder” como un trastorno de salud mental, algo que marcó un antes y un después en cómo se entienden los videojuegos. No se trata solo de jugar mucho, sino de perder el control sobre el tiempo que se juega, priorizarlo por encima de otras actividades y sostener esa conducta sabiendo que genera consecuencias negativas. Si bien los videojuegos pueden estimular habilidades como la coordinación y la resolución de problemas, su diseño, basado en logros rápidos, recompensas constantes y dinámicas competitiva, puede volverlos especialmente adictivos para los adolescentes. En muchos casos funcionan con la misma lógica de captura de atención que las redes sociales, con ciclos de recompensa instantánea, notificaciones y presión social para "no quedarse atrás". Por eso se los considera parte del ecosistema más amplio de adicciones digitales que atraviesan a las nuevas generaciones.


Y todo esto termina en una pérdida de autonomía cognitiva. Cuando la atención está secuestrada por las plataformas y la IA empieza a tomar decisiones o pensar por nosotros, se vuelve más difícil construir ideas propias. Es más fácil repetir lo que vemos en pantalla que detenernos a elaborar nuestras propias opiniones. Es un cambio silencioso, casi invisible, pero que define cómo pensamos, cómo aprendemos y cómo habitamos el mundo. Y si no lo registramos a tiempo, corremos el riesgo de acostumbrarnos a un modo de pensar cada vez más automático y menos propio.

Pensemos en un mundo que piensa por nosotros

Ninguna tecnología es mala en sí misma, el peligro aparece cuando dejamos que se vuelva invisible, automática, e inevitable.

La generación que crece hoy entre pantallas y algoritmos no está perdida. Pero sí enfrenta un desafío que ninguna generación anterior tuvo al tener que defender su autonomía intelectual en un entorno hecho para mantenernos lentos y complacidos.

La solución no es dejar de usar tecnología, sino recuperar el control, poner límites, elegir conscientemente, y sobre todo, volver a darle su espacio al pensamiento lento,reflexivo, y humano.
Porque si no pensamos nosotros, algo (o alguien) lo va a hacer por nosotros.


Si queres saber mas sobre el tema, podes dirigirte a mi podcast Charlando online, o a mi canal de Youtube, donde hablamos de esto y muchas problematicas mas.

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El espejo digital: cómo internet nos cambia por dentro

Por Agustina Iturbe


Vivimos conectados casi todo el tiempo. Desde que nos despertamos hasta que nos acostamos, revisamos redes sociales, buscamos información, compartimos opiniones y emociones. Pero, ¿alguna vez nos preguntamos cómo nos está transformando esta conexión permanente? 



¿Como nos autopercibimos?

En internet, pasamos mucho tiempo mostrando quiénes creemos que somos, opinamos sobre temas que a veces no conocemos en profundidad, comentamos con seguridad lo que apenas entendemos y nos medimos a nosotros mismos por la cantidad de interacciones que recibimos. Esta constante exposición digital nos hace cuestionar si realmente tenemos conciencia de nuestras habilidades y limitaciones.

Al revisar nuestra confianza y nuestras opiniones, y compararlas con la realidad, descubrimos un patrón curioso, donde muchas veces, quienes menos dominan un tema se sienten más seguros, mientras que quienes saben más dudan de sí mismos. Este fenómeno se llama "efecto Dunning-Kruger". Nacio en 1999, donde Dunning y Kruger hacieron experimentos donde pedían a diferentes grupos de personas evaluar su desempeño en tareas como gramática, lógica y humor. Luego, compararon la autoevaluación de cada participante con su rendimiento real, y descubrieron que los que obtenían peores resultados sobreestimaban su habilidad, mientras que los que obtenían mejores resultados se subestimaban.

Con esto concluyeron que, cuando alguien carece de habilidad, también carece de la capacidad para evaluar correctamente su propia competencia.
 
La autopercepción digital, con sus likes, seguidores y comentarios, funciona casi como un amplificador de este sesgo, enseñándonos que no siempre nuestra confianza refleja nuestro conocimiento real. Dicha visibilidad y la retroalimentación rápida (los “me gusta”, comentarios o retuits) crean una especie de validación automática que refuerza la sensación de competencia, incluso cuando no corresponde, y eso puede generar conflictos, discusiones innecesarias o incluso decisiones equivocadas en entornos donde la información real importa.

Privacidad y vigilancia: un problema colectivo

Vivimos en un mundo donde la exposición ya casi no es voluntaria. La vigilancia digital está presente en cada clic, y muchas veces sin que nos demos cuenta. La privacidad es un derecho, pero en la práctica se transforma en un recurso que le damos a las grandes empresas a cambio de servicios y entretenimiento. Cada dato que compartimos, queramos o no, es recogido, almacenado y analizado.

Marta Peirano destaca que la vigilancia no es un problema individual, sino colectivo. No se trata solo de “proteger nuestra información”, sino de entender que cada decisión personal afecta al conjunto de la sociedad. Cuando la mayoría normaliza la exposición, la vigilancia se vuelve casi invisible y mucho más poderosa.

Carissa Véliz señala que lo más preocupante no es solo lo que se hizo con los datos, sino lo que se omite, la falta de transparencia y de discusión ética dejó decisiones permanentes en nuestras manos y en nuestros dispositivos.






El impacto de internet en NOSOTROS


La hiperestimulación es moneda corriente en la actialidad, al estar constantemente pendientes de mensajes, notificaciones, videos que se reproducen automáticamente… todo compite por nuestra atención. Esto genera que tengamos dependencia digital, lo que reduce la concentración y fragmenta nuestro pensamiento.

Pero no solo se ve afectada la atención, sino que nuestras emociones también son objeto de manipulación. Gracias al neuromarketing, las empresas, políticos y plataformas estudian cómo reaccionamos a imágenes, sonidos o estímulos digitales para influir en nuestras decisiones, desde que podriamos comprar hasta que opiniones políticas tenemos. Lo que percibimos como elección libre muchas veces es el resultado de un diseño  regurgitado y calculado por las grandes empresas.

Este estereotipo de persona ya esta catalogada como "Homo Interneticus". Según muchos pensadores, el Homo Interneticus es el hombre de las nuevas generaciones, quien ha crecido con la red y cuya vida se mueve entre la pantalla y la realidad física. Redes sociales como Facebook, Instagram o TikTok no son solo plataformas de comunicación, sino que son espacios donde se construye y se exhibe la vida, a menudo de manera editada o idealizada. Es aqui donde el usuario experimenta una versión paralela de su vida, donde la interacción digital ocupa tanto espacio que la experiencia real queda eclipsada.

Esta alteración del Homo sapien sapiens afectó también como se entablan las relaciones. El número de Dunbar establece que los humanos solo pueden mantener vínculos significativos con unas 150 personas. Sin embargo, en redes, tenemos miles y miles de “amigos”, pero la mayoría de se mantienen como observaciones superficiales de la vida del otro. Esto nos convierte en voyeurs digitales, espectadores de la vida de los demás, o en personas cuya vida es observada sin profundidad real en las relaciones. ¿Realmente creemos que esta es una buena forma de conectar con el otro? El saber lo que estan haciendo 24/7 no genera una buena conexion entre las personas. La amistad exite para acompañarnos y tener un sosten por fuera del familiar. Algun outsider que nos ayude a ver cada situción diferente y aprender el uno del otro, de forma real. 


Conectados y transformados 

Finalmente, es importante pensar en cómo la tecnología afecta nuestra capacidad de concentración y reflexión. La evidencia indica que la red cambia cómo procesamos la información, cómo nos relacionamos y cómo tomamos decisiones. Pero todavía tenemos el poder de la elección.

La gran pregunta es ¿Estamos realmente ante el final de algo, o del inicio de un mundo mejor gracias a la tecnología?

La respuesta depende de nuestra autopercepción, de cómo cuidemos nuestra privacidad, de nuestra capacidad de reflexionar y elegir conscientemente, y de cómo decidamos habitar este mundo digital que, cada día, nos transforma un poco más.

Si queres saber mas sobre el tema, podes dirigirte a mi podcast Charlando online, donde hablamos de esto y muchas problematicas mas.









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¿Cuanto valen tus datos?

La cara oculta de lo “gratis”

Escrito por Agustina Iturbe



Vivimos en una era donde el Internet parece un recurso inagotable y gratuito. Cada click y cada acción, podemos hacerlo todo sin pagar un peso. Pero, ¿alguna vez te preguntaste cómo es posible que estos servicios, con millones de usuarios y servidores, sean gratuitos?

La realidad es que nada en Internet es realmente gratis. Si no pagamos con dinero, pagamos con algo más importante: nuestros datos personales.

Vigilancia digital

Empresas como Google, Facebook o Amazon entendieron algo clave con lo que podrían masificarse aún más, la información que brindaban los usuarios era más valiosa que los servicios mismos. Cuanto más saben sobre nosotros, más podían predecir qué queríamos ver, comprar o hacer. 

Así nació el modelo de vigilancia digital, un sistema que recopila cada dato que dejamos en la web, desde lo que buscamos hasta el tiempo que pasamos mirando una publicación, todo para poder alimentar algoritmos que aprenden a conocernos mejor que nosotros mismos.

Cookies: pequeñas pero poderosas

Cada vez que ingresás a una página web y aparece el cartel de “aceptar cookies”, estás frente a una de las herramientas más utilizadas para rastrear la actividad online. Estas, con un nombre tan “tierno” son pequeños archivos que los sitios guardan en tu dispositivo para almacenar tu información: qué idioma elegiste, qué agregaste al carrito o si ya iniciaste sesión. Pero el problema surge cuando las cookies pertenecen a terceros, creadas por empresas externas (como Google, Meta, etc.) que siguen tus movimientos entre diferentes sitios web. Por ejemplo, si buscás “zapatillas” en una tienda, después empezás a ver publicidades de diferentes zapatillas en Instagram o YouTube. Esto no es casualidad, sino que es el resultado de las cookies que comparten tu información con otras redes publicitarias.


Con el tiempo, estas cookies permiten construir un perfil muy detallado sobre vos, con datos como tu edad estimada, ubicación, hábitos de consumo y horarios de navegación. Y, aunque se presentan como una forma de “mejorar tu experiencia”, en realidad sirven para que las empresas vendan esos datos y ganen en base a emplear tu atención como bien.

Es por esto que varios países (especialmente en la Unión Europea) exigen que los sitios web informen y pidan consentimiento para usar cookies, aunque en la práctica la mayoría de los usuarios simplemente presiona “Aceptar” sin leer nada.

Entender esto es clave: no son solo archivos técnicos, sino que son el puente entre tus hábitos y el negocio de la publicidad digital.

 Lo “gratis” que no es tan gratis

Cuando una app o red social dice ser “gratuita”, lo que en realidad significa es que el negocio no está en cobrarte, sino en observarte.

Como explica Carissa Véliz, profesora de ética digital en la Universidad de Oxford, “cada clic que das deja un rastro de quién sos, y ese rastro se convierte en una herramienta de poder”.


Véliz sostiene que la privacidad no es solo un derecho individual, sino una condición para la libertad colectiva. Cuando las empresas controlan la información sobre nuestros gustos, miedos y deseos, también pueden influir en nuestras decisiones, desde qué compramos hasta qué pensamos.

Como conectarse con conciencia

Aunque parezca que estamos completamente expuestos, hay formas reales de reducir la cantidad de datos que entregamos y recuperar algo de control sobre nuestra vida digital. No se trata de desconectarse del mundo, sino de usar Internet con más conciencia.

Te recomiendo algunos pasos a seguir, simples pero efectivos:

-Revisar los permisos de las apps: Muchas piden acceso a funciones que no necesitan. Si una linterna te pide tu ubicación o tus contactos, es una señal de que algo está mal. Podés desactivar esos permisos desde la configuración del teléfono.

-Usar navegadores y buscadores privados: Como Firefox, Brave o DuckDuckGo, que evitan el rastreo constante y no almacenan tus búsquedas.

-Bloquear cookies y rastreadores: Existen extensiones como uBlock Origin, Privacy Badger o Ghostery que podrían ayudar a limitar la publicidad invasiva.

- Algo muy importante también es pensar antes de compartir todo lo que publicamos, ya que puede ser recolectado, almacenado y analizado tanto por aquellos usuarios dentro de las apps como quienes las rigen.

Y, sobre todo, cuestionar lo gratuito. Preguntarnos siempre: ¿Por qué esta app/servicio es gratis? ¿Qué gano y qué pierdo usándola? En la mayoría de los casos, la respuesta es clara: la empresa gana información; vos ganás comodidad… pero perdés tu privacidad.

Cuidar lo digital también es cuidarnos

Internet cambió nuestra forma de comunicarnos, aprender y trabajar. Pero también cambió la forma en que las empresas nos observan. El desafío no es no utilizar la tecnología, sino que no nos utilice a nosotros y que no nos importe. Cada acción cuenta, elegir qué compartimos, qué permisos damos, qué apps usamos; porque en la era de la información, la privacidad se volvió un derecho que está casi perdido.

La verdadera revolución digital no será desconectarse, sino reapropiarnos de nuestra conexión.


¿Querés seguir explorando estos temas?

Escuchá Charlando Online, el podcast donde pensamos juntos cómo la tecnología transforma nuestra vida cotidiana.





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La fotografía como hobby y trabajo

Por Florencia Minchiotti



Franco Testai es un fotógrafo muy particular. Su habilidad se posicionó a los 14 o 15 años, cuando por casualidad encontró en Facebook una imagen con foco desenfocado que le agradó tanto visual como técnicamente, y así fue que por curiosidad buscó como editarlas de esa forma, con el objetivo de poder realizarlas en un futuro. Y lo que comenzó como un hobby, lo terminó involucrando con el tiempo en un mundo que mezcla lo técnico con lo maravilloso.

Mas allá de fotografiar en un principio atardeceres y personas cuando viajaba a la ruta de La Panamericana -ya que el solo buscaba capturar momentos que combinaran con frases filosóficas que regalen una historia para subirlo a sus redes sociales-. Todo se encaminaría para que el presente lo encuentre por un camino hacia algo más real, algo más profesional, sumado a la ayuda que le proporcionaría su padre que es retirado del ambiente fotográfico, y así tomarlo como una especie de mentor.


Al pasar el tiempo, y la popularidad de sus fotos creciendo en sus redes sociales al unísono que sus seguidores, este lo sorprendería con la posibilidad de sumar a su lista para estar frente al lente no solo amigos y familiares ; si no a modelos, "influencers" e instagramers como Gran Berta cuando recién empezaban a hacerse conocidos. Además le influiría para comprometerse al 100%.



Si bien realiza books y fotos libres, hoy como hace años busca formarse y seguir aprendiendo, motivo por el cual con sus 20 años y todo un camino por recorrer estudia cine en Vicente Lopez, a la par de que intenta desarrollar un estilo amplio que le permita reinventarse siempre que pueda.




Los invito a conocerlo, a entrar en su cuenta de Instagram ( @francotestai ) y básicamente descubrirlo.
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Gran Berta: de las redes sociales a la creación de contenidos

                                                                                                               Por Flor Minchiotti


Qué es gran berta? dos amigos de la secundaria que tomaron una de las redes sociales más importantes como es Instagram hoy, para pasar de usarlas como cualquier persona a trabajo de tiempo completo. Uno es Agustín Stegmann de 24 años, que cambió de carrera universitaria varias veces pasando por: Ingeniería Mecánica, Diseño Industrial, Ingeniería Industrial y Economía Industrial; el otro es Guido Boetsch de 25 años que cursaba Ingeniería Industrial.
Una vez que Agustín abandonó la universidad y se tomó un tiempo para ver que quería hacer, hasta encontrar la respuesta en las redes sociales; y Guido dejara la carrera para asociarse a su amigo. Gran Berta no se fundaría.
Pero qué es? es una empresa de creación de contenidos. Ambos con una simple frase "SI QUERÉS, PODÉS!" y el llamativo nombre "Gran Berta" bautizado así por el programa Gran Hermano y una vecina llamada Berta, empezaron haciendo videos. Primero para Instagram y luego subiendo material a Youtube.


Estos amigos comenzaron tímidamente actuando y editando los videos con programas básicos de edición -claro que los primeros no verían la luz del sol hasta que sean tan profesionales como ellos querían-, e inspirados en los mini videos editados como si fuera magia frente a cámara, que realizaba el cineasta oriundo de Estados Unidos, Zack King. A partir de allí, intentaron emularlo, y a base de prueba y error aprender a crear contenidos sin vislumbrar el futuro que les esperaba.
Hoy después de dos años y pico de esfuerzo, vi como crearon no solo videos con efectos especiales como sacar la bomba de un videojuego que aparece en la pantalla de plasma o hacer aparecer y desaparecer gente, para la gigantesca aplicación Instagram, cuya cuenta tiene más de 415mil seguidores, y material para su canal de Youtube que cuenta con apenas 37mil seguidores, y cuyo objetivo es llegar a los 100mil. Hoy esta empresa de contenidos cuenta con trabajos producidos por ellos para clientes de grandes y conocidas marcas como: Mercado Libre, Schneider, Disney, y más.


Si bien ellos están a la cabeza, Gran Berta es un equipo de creativos que también suma a: Matias Servian (22), Tomas Boetsch (29), Iñaki Arredondo (24), Agustín Sartori (26) y Facundo Brunella (22). Todos freelancers que se ocupan del montaje, filmación y también de la edición.
Si los quieren conocer y ver su trabajo no tienen más que dirigirse a sus redes: @granberta (en Instagram) y Gran Berta (en YouTube). Abajo el link para entrar directamente.

https://www.instagram.com/granberta/?hl=es-la

https://www.youtube.com/channel/UC1KQN1jdpSXqd9-as564oIA



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Humor 2.0

Nos encontramos en el 2016 y las redes sociales juegan un papel importante en la vida social. El avance tecnológico pone sus garras tanto en la información como en el entretenimiento y los va modificando acorde a las diferentes prácticas del público. El humor, por su parte, no se queda atrás en esta mutación.



Cuando todo parecía ya estar inventado, el mundo virtual nos vuelve a sorprender. Hoy en día, el humor gráfico encontró nuevas formas de manifestarse a través de los medios sociales más frecuentados. Tal es el caso de los llamados "memes", Estas imágenes graciosas generadas por expertos de la edición gráfica predominan en la internet. Cualquier situación, evento o episodio amerita la creación y difusión de un meme. Desde bloopers televisivos hasta nuestras fotos de Facebook, todo puede convertirse en un meme y recorrer el mundo causando risas. 

En la Argentina, una de las manifestaciones más reproducidas de los memes son los clásicos "afiches" que los medios partidarios e hinchas de los equipos de fútbol utilizan para bromear ante sus rivales. Básicamente, para "meter el dedo en la yaga" durante la desgracia ajena. Además, el nuevo humor gráfico llegó a la política: el claro ejemplo fue la masiva emisión de cargadas de todo tipo durante el famoso debate presidencial entre Mauricio Macri y Daniel Scioli, durante las últimas elecciones nacionales. 

En base a estas producciones, diversas cuentas ganaron su "fama" dentro de los medios sociales. De alguna manera, estos "individuos" virtuales son palabra santa a la hora burlar desde la internet. Una de estas es "Eameo", que con más de trescientos mil seguidores en Twitter y casi un millón en Facebook, publica varias "intervenciones" por día con la mejor calidad de edición y con un humor inigualable. 



"Intervenciones humorísticas" es la forma que los trabajadores de Eameo utilizan para sus trabajos, diferenciándolos de los memes que, aseguran, "son imágenes con un texto anclado a la imagen". El pasado 5 de octubre, dos de los diez miembros que integran la cuenta, dieron una charla en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) y contaron, entre otras cosas, que se desempeñan sin fines de lucro, que su equipo está conformado en mayoría por diseñadores gráficos y que les "chupa un huevo" todo tipo de limite que puedan imponer sobre su tan querido hobbie. 


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Para cierre una pequeña aportación a Decir web

No se si sera a modo de cierre decirlo, pero los medios y el periodismo digital es un mundo practicamente infinito donde convergen infinidad de herramientas, algunas que cierran y otras que surgen día a día.

 Con respecto a las herramientas que cierran aprendemos que no siempre tenemos que acostumbrarnos a utilizar los mismos elementos y Internet nos ayudo a enseñarnos principalmente eso.
...

 En un mundo digital actúan muchas fuerzas que para nosotros continúan siendo desconocidas y es un fascinante mundo por explorar, en cuanto a las herramientas nuevas que surgen día a día es la exploración que tenemos que hacer como usuario. 
Hay tantas herramientas por aprender y que uno para poder realizar un excelente trabajo necesita conocerlas. En la materia Medios, Internet y comunicacion digital y en especial en Decir web encontré un lugar de libertad para poder exponer mis ideas y quizás mucha libertad para poder ser creativo.
 Esa libertad que por ahora solo Internet ofrece y tenemos que seguir luchando para que el mundo digital siga siendo un lugar de libertad. El periodismo digital lo encontré un poco como un modo de trabajo y también de ocio para poder desarrollar múltiples ideas, en diferentes áreas y campos ya sea desde la informática hasta lo móvil. Día a día irán apareciendo en este mundo digital nuevos desafíos para resolver.
Los medios digitales y el periodismo
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Oro negro: ¿un conflicto religioso?

Siria o República Árabe Siria, país soberano de Oriente Medio. Tiene salida al Mar Mediterráneo y tiene como países fronterizos a: Turkía, Irak, Israel, Jordania y El Líbano. Posee 22 millones de habitantes, mayoría musulmanes y un tercio de las reservas de petróleo del mundo y también de gas natural. Desde el año 2000 y en la actualidad su presidente es Bahsar al-Assad.
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Cuando Bashar al-Assad asume mantiene la línea autoritaria de su padre. Ambos, atienen a la ideología que surge luego de la Segunda Guerra Mundial: el BAAZ. Esta ideología es laica y a su vez atiene a preceptos socialistas. Además, los al-Assad son chiíes: es decir la rama minoritaria del Islam. Mientras que entre el 80% y el 90% atiene al sunismo. En el año 2011 activistas manifiestan su descontento con el gobierno de al-Assad a través de las redes sociales, generando grandes adeptos.
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Ese mismo año, surge lo que se conoció como la Primavera Árabe: alzamientos populares reclamando por democracia. En Siria las manifestaciones comienzan a ser reprimidas por la policía, hasta que crecen en forma tal que pasan a estar controladas a manos del ejército nacional. Estas manifestaciones crecen y frente a esta nueva represalia conforman lo que se llamó FSA: el ejército libre. La prensa oficialista comenzó a llamarlos “rebeldes”. Uno de los actores sociales de esta guerra entonces los “rebeldes” son aquellos habitantes de Siria que no atienen al régimen de al-Assad.



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El FSA es apoyado por EE.UU, Gran Bretaña, Francia, Turquía y Arabia Saudi. Con la supuesta intención de derrocar al gobierno autoritario. Hasta que en el año 2013 la amenaza llega al mundo: poseemos armas químicas. EE.UU quiere intervenir en la región y es frenado por la ONU, gracias al voto negativo de China y Rusia. Rusia desde entonces comienza oficialmente a apoyar al régimen de al-Assad (aunque lo presenta como apoyo al país Siria) con armamentos de guerra; también China presenta su apoyo.



El catalogado régimen religioso radical –o también yihadismo término occidental utilizado para denominar a las ramas más violentas y radicales dentro de la religión islámica-  autodenominado  ‘Islamic State of Iraq and al-Sham’ (ISIS) y más adelante Estado Islámico (EI) comienza a cobrar fuerza hasta llegar a ser el grupo terrorista con más financiamiento del mundo: además de pedir dinero por rescates, asaltar bancos, controlan yacimientos petrolíferos. El grupo fue creado en el 2003 bajo la tutela de Bin Laden, jefe de Al Qaeda.

Con la presencia del EI las potencias occidentales dejan de apoyar al “ejército libre”, el FSA que si bien hasta la actualidad sigue funcionando, está debilitado económica y políticamente. El periodista estadounidense Mark Danner declara 
EE.UU creó el ISIS. Nada por el estilo existió antes de la ocupación americana. 

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Lo más importante que hay que entender sobre el Estado Islamico es que fue creado por EE.UU

afirma el historiador Robert Freeman. Es decir los apoyos occidentales ahora se re-direccionaron hacia el autodenominado E.I. con la supuesta intención de derrocar al régimen autoritario de al-Bassad. 

Detrás de cada país de medio oriente hay una potencia occidental en pugna ¿por qué? Las versiones oficiales –por medio de los medios de comunicación o de organismos internacionales tales como la ONU- hablan de apoyar o no a un régimen autoritario, de frenar o no una guerra civil que se genera por las diferencias en las religiones graficadas arriba. Paralelo a esto encontramos la Primavera Árabe, alzamientos populares que trascienden las religiones pidiendo por democracia y un país con un número de muertos equivalente a la mitad de su población.

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Le Monde lo clasificó como “el peor ataque terrorista que jamás haya golpeado Francia”. Hay que destacar en este punto que el ataque fue llevado a cabo por franceses –que atienen o atenían (ya que una de las prácticas del grupo terrorista es suicidarse y asesinar con auto-bomba) al E.I.

Este mismo año París ya había sufrido un atentado, enmascarados irrumpieron en la sede de la revista de París “Charlie Hebdo”. La revista satírica, había publicado reiteradas caricaturas burlando al Islam (entre otras religiones como el catolicismo y el judaísmo). En venganza por el honor del profeta Mahoma (fundador del Islam) asesinaron a 12 personas. El Ministerio del Interior de Francia estaba al tanto de las provocaciones de la revista como de las amenazas que recibía, sin embargo sus medidas fueron leves y no previnieron el atentado.

Luego de los atentados en París surgió el grupo Anonymous, constituido por hackers que se estima que son Franceses. El propósito de Anonimous es hackear las cuentas que el Estado Islámico maneja en twitter, y sus amenazas a través de videos en la web. Finalmente los medios de comunicación y en especial internet se convierten en un nuevo campo de batalla donde se libra esta guerra.

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Tips para proteger tu privacidad

Cada usuario de internet debería tener en cuenta que cada vez que se realiza una búsqueda, se visualiza un video o se ingresa una clave, está dejando datos de todo tipo. Estos datos son privados, y sin saberlo, se viola la privacidad. No muchos son conscientes de lo que sucede, pero los que sí lo saben, intentan ser precavidos.


Hoy en día, el avance tecnológico va de la mano con el avance de internet. Durante los últimos años comenzó a crecer la cantidad de usuarios en las redes sociales, las cuales son culpables de utilizar datos sin el permiso de las personas.
Más de 3000 millones de personas usan internet y no todos protegen sus datos adecuadamente
La exposición de los datos en la red se da en cualquier momento, ya sea mientras se leen las noticias, mientras se mira un perfil en las redes sociales o se realizan búsquedas de información. Es por eso que hay que saber manejarse de manera cuidadosa y prudente.

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La evolución de la privacidad de internet y las redes sociales

Internet es una red de redes la mas grande del mundo, tuvo una evolucion de la privacidad en estos últimos años.


La red mas grande del planeta llamada internet tiene aproximadamente 20 años, se hizo oficial por alla en 1995. El tema de la privacidad es muy importante, ya que durante estos años fue evolucionando. Esta red antes tenia otro nombre se llamaba Arpanet y tenia usos militares, luego se fueron incorporando instituciones y universidades, fue un comienzo quizás muy privado y restringido a la comunidad académica mundial y no tenia un fin comercial que luego durante la decada de los noventa lo lograra. 

Esta evolución de la privacidad va de acuerdo a la evolución de los navegadores, su intento de atraer a los usuarios, el uso de las cookies, la publicidad en internet, y tratar de conocer el uso de los usuarios por parte de las empresas para ir cambiando las herramientas y el uso de los navegadores para atraer a su beneficio por parte de las empresas. Actualmente la privacidad esta en una lucha constante entre usuario y empresas. 
Las empresas optan por tratar de saber los gustos y actúan como espías al hacecho sabiendo el modo de tipeo, las paginas que entramos, el tamaño del navegador para saber el tamaño de la pantalla que usamos, mostrandonos publicidad de acuerdo a nuestros gustos y nuestra forma de negación.  
Por eso salieron alternativas para luchar contra las empresas y su privacidad nula, como navegadores alternativos que tratan de preservar la privacidad de las personas como Tor y Epic browser, el primero muy criticado ya que entra a una especie de red alternativa donde uno navega en la denominada Deep Web quizás llevando la privacidad ya a un terreno extremo nunca vista hasta hoy en internet. 
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Las redes sociales es un tema aparte, aunque sucede lo mismo que internet, acá la privacidad se trata de preservar a un nivel mas individual ya que uno trata de prevernirse ya a niveles de protegerse de individuos desconocidos y las empresas luchan en la seguridad. Los piratas informáticos son una amenaza constante por conbatir, siempre tratan de sacar información  a sus victimas para entrar en delicuencia, o para divertirse. Los datos bancarios son su principal objetivo. Las redes sociales es el actual escenario en la lucha de la privacidad.
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Privacidad VS. Internet

LAS PRINCIPALES COMPAÑÍAS GLOBALES QUE SE DOCUMENTA QUE RASTREAN LA INFORMACIÓN SON FACEBOOK, GOOGLE, TWITTER, ADOBE Y AMAZON.

Afirma Jacobo Nájera, un investigador y desarrollador de software libre, actualmente emérito de la Free Software Foundation. Se cree que internet es un mundo gratuito e ilimitado por el que se navega sin dejar rastro, esto no es así. Las principales compañías mencionadas se dedican a la publicidad, investigación en marketing y análisis web. Cada uno de nosotros posee lo que se llama una "identidad digital" con la que las empresas buscan su lucro y se construye con el rastro que dejamos al navegar.


Es decir que en primer lugar no es gratuito y en segundo lugar sí deja rastro. Los llamados "metadatos" brindan información de la locación desde dónde se está navegando, a qué hora, por medio de qué dispositivo, etc. Es decir que cuando publicás o compartís en alguna red social, sea Facebook, Twitter, Instagram, todas tienen activados los "metadatos".

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El tercer punto es el por qué es limitado internet. La idea de lo ilimitado que es navegar en WiFi está arraigada en la actualidad. Y ES MENTIRA. A medida que las empresas como Google, Apple, Android se empecinan en conocer nuestras inclinaciones a la hora de consumir, los comandos comienzan a achicar las fronteras de búsqueda y ofertas se inclinan y relacionan siempre hacia nuestros intereses. Es decir: no navegamos en un océano, sino en nuestra propia "pelopincho".

Desmentidos estos ítems tan naturalizados, podemos sumergirnos bajo una nueva mirada sobre internet y las redes sociales. Nájera plantea “romper con los monopolios de las grandes empresas, que dejen de ser hegemónicas, desarrollar software libre, gratuito, al alcance de todos. La arquitectura de internet es descentralizada y Google y Facebook lo han centralizado”.
Es momento de expandir y explotar las posibilidades de esta herramienta más allá del consumo y el marketing.
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Stand up para todos: el furor por este formato de comedia

Aquellos que miran de reojo todo lo que llega desde el norte de nuestro continente prefieren llamarlos monólogos de humor. Comedia de pie sería la traducción exacta de esta disciplina que pisa fuerte en el centro porteño. Lo cierto es que la oferta del Stand Up es cada vez más amplia y la cantidad de argentinos que lo practica y lo sigue creció notablemente en el último par de años.



Algunos lo sienten sólo como un hobby o una actividad complementaria y otros tantos lo encuentran, probablemente, como una forma de hacer catarsis.Sin embargo, el número de comediantes que se convierten en "profesionales del humor" y se dedican a esto aumenta con el correr de los meses. Hay lugar para todos. Desde salas multitudinarias y los tradicionales teatros de Calle Corrientes hasta sótanos o altillos escondidos para unos pocos espectadores.

Los memoriosos y fanáticos de las sitcoms estadounidenses, seguramente recuerden el suceso que significó la serie Seinfeld en los años 90. Podríamos decir que así empezó todo. Jerry Seinfeld trascendió fronteras rápidamente en aquel entonces. Bob Hope, Billy Cristal, Robin Williams, Jim Carrey, Louis C.K. o Ricky Gervais son algunos de los nombres que siguieron sus pasos y brillaron en muchísimos escenarios.

Formalmente, la llegada del género a nuestro país data de finales de los noventa y comienzos de la década del 2000. Unos cuantos humoristas se animaron a generar su propio espacio, subirse a escenarios en todo tipo de lugares y hasta a ejercer la docencia para los que querían sumarse a esta movida.

El notable crecimiento del stand up en los últimos años tiene como sustento fundamental el gran aporte de internet.

Las facilidades de acceso a nuevas expresiones culturales que permite la red hizo posible que estos monólogos lleguen a un público más numeroso. Sucedió así  también con el cine o con las series. Y es una retroalimentación constante. Una especie de circulo virtuoso (o vicioso) que, a mayor cantidad de espectadores, da lugar a una mayor cantidad de comediantes.

Todos los días de la semana, sobre todo por las noches, bares y teatros a lo largo y a lo ancho del país (con epicentro en la ciudad de Buenos Aires, claro) se prestan para albergar carcajadas a más no poder. Un micrófono, gente dispuesta a reirse y una persona parada frente a ellos con mucho ingenio para escribir material y talento para transmitirlo. Sólo eso se necesita para que el humor de este tipo siga creciendo.





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Internet profundo, la Deep Web

Un submundo dentro del Internet. representa el noventa por ciento de la web que no conocemos.

Internet tal como la conocemos, comenzo a comienzos de los noventa, por el año 1993. con el estándar de siglas como WWW (world wide web), y los pseudocodigos como html, http:/. La creacion de programas, llamados navegadores como el Mozaic, netscape comunicator, dieron el salto a una Internet comercial y accesible a las masas, que lograron en pocos años llegar a un publico no académico y especialista en el tema. Los comienzos de Internet en si fueron años turbios, primero con la creacion de Arpanet, una red dedicada a asuntos militares en los Estados Unidos, que se encargaba del área de comunicaciones de defensa, y la comunicacion solo con otras potencias enemigas, a la apertura de otras redes internas, desde empresas privadas. La creación de redes entre universidades durante las décadas de los 70s y 80s, crearon la base para lo que seria la Internet en los años 90s.

Creación de una Intranet

Los navegadores Mosaic y Netcape comunicator, que eran los mas usados a mediados de los 90s ya hoy están practicamente en desuso, debido a la alta competencia entre ellos, gracias a la aparición de otros navegadores durante los años que siguieron. La historia de Internet es veloz, a nivel comercial fue mas rápida inclusive que la historia de cine, los vídeo juegos. Creo una cultura en solo dos décadas y la forma de como nos comunicamos, y cambio en algún aspecto a otras generaciones que estaban acostumbrados a otras tecnologías mas analógicas.
Su uso, se vio diversificado en muy poco tiempo, desarrollándose muchos programas de diversas categorías, tanto para los navegadores, otros programas en segundo plano, como antivirus, en red. Desarrollados para los diferentes sistemas operativos existentes hasta hoy en día. Los mas populares Linux y Windows, aunque hay otros mas desconocidos como Solaris, Os2 warp. En el  mundo digital que conocemos cuando entramos a la Internet, los usuarios suelen entrar a diversas fuentes de información, como audiovisuales e informativas. Diversas paginas que consultamos a diario. Lo que no encontramos lo buscamos desde paginas denominadas buscadores como Google, Bing, Yahoo. Que nos proporciona las paginas que estamos buscando desde un tema determinado que nosotros elegimos. La problematica surge a partir de las regulaciones que moderan Internet.


Sistema operativo Os 2 Warp
 Las empresas determinan de un modo que es lo que el usuario debe ver, siempre desde un punto de vista moral, siguiendo las pautas, leyes, regímenes que exige la sociedad, y los países. Pero la realidad es que Internet representa un campo que para muchos era difícil de entender. Representa la libertad y la creatividad de expresarse libremente, un espacio donde podría decirse todos tienen igualdad de poder, y las armas usadas son inimaginables. Termina siendo un mundo caótico, donde en realidad uno puede encontrar lo que menos espera e impera de alguna forma la ley de la selva. El Internet que conocemos a nivel comercial solo representa el diez porciento, de información regulada por empresas y gobiernos. Uno piensa que ya lo vio todo, comprar, mirar el diario, leer o bajar libros digitales, comprar juegos o películas online, pero la cosa no acaba ahí. Durante la reciente historia de Internet la dominación Deep Web no existía, a comienzos del año 2000, tenia otro contexto, se lo veía de otra forma. Un clase de usuarios denominados Hackers o Crackers, los primeros solo quieren tener experiencias o desafíos en el mundo informático, y los segundos tienen intensiones mas maléficas, desde robar hasta dañar sistemas informáticos.

El mundo desde una pantalla
 Comenzaron creando paginas encriptadas con otros códigos de lenguaje informático, que solo determinado grupo de usuario podía acceder, desde el lenguaje normal de los navegadores no se podía acceder. Estas paginas encriptadas eran el modo de comunicacion entre los Hackers, que se pasaban información sobre vulnerabilidad de diferentes sitios en Internet alrededor del mundo, enseñaban lenguajes de programacion, todo un mundo que para el usuario común estaba prohibido. La única manera de acceder era tener contacto con ellos, o saber programacion y descubrir las paginas ocultas, este fue el comienzo. A lo largo de los años, este Sub mundo en internet, que en realidad no es un sub mundo sino es el Internet real, nada mas que no esta regulado y se lo oculta, fue tomando una dominación para poder reconocerlo, pero no con una buena intencion, y fue tomando el nombre que hoy conocemos como Deep Web. Que al final es el terror de las regulaciones. Si pensamos en si Dios existe o no es una buena pregunta. En el mundo informático el cielo y el infierno existen, la Internet conocida por todos es el cielo donde moran los ángeles y la moral, y la Deep Web es el infierno donde reina el Diablo y toda las cosas que son consideras mal por la humanidad.

Contenidos digitales online
  En la Deep Web como no hay regulaciones, no solo encontramos como lo fue en el comienzo, paginas creadas con el fin de comunicarse entre Hackers, también se fueron agregando otra clase de categorías a lo largo de los años. Como negocios inescrupulosos de Drogas, información de contrabando, vídeos de pornografía de todo tipo, Pedofilia. Documentos secretos sobre nuevas tecnologías y tecnologías ocultas, fotos y vídeos e información sobre el ocultismo, sociedades secretas, gobiernos, ovnis y extraterrestres, Dios y el Diablo, y otros dioses que anden deambulando por ahí si alguno profesa alguna otra religión rara que no conosca, y también una especie de comercio electrónico ilegal, donde se manejan con una moneda electrónica denominada Bitcoins. Lo que nombre es solo una pequeña parte de lo que uno se podría encontrar, si empieza a querer meterse en el tema, y profundizar en Internet, o decirlo de alguna mejor forma navegar por las profundides de Internet.

En búsqueda de las paginas encriptadas
 Aunque a veces para poder acceder a esta Internet oculta e inaccesible necesitara desarrollar y estudiar cuestiones ya de nivel técnico en el mundo informático. Pero la realidad es que hay infinidad de cosas que se podrá encontrar en la Deep Web, solo di algunos ejemplos de cosas y cuestiones, pero la Deep Weeb si lo llevamos a un contexto de las ciencias de la comunicacion, es practicamente un fenómeno infinito, un vació absoluto en términos de lo legal, donde impera la anarquía y es un tema a futuro de análisis acerca de las libertades en el mundo digital.  

La Internet profunda Deep web
 
Expoliación acerca de la Deep Web
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