El 23 de septiembre, la cuenta de anuncios de la campaña de Lula dejó de funcionar. Duró algo más de una hora. Meta, la empresa dueña de Instagram, Facebook y WhatsApp, dijo que fue un error. Un mes después, Lula ganaba el balotaje con el 51,7 % de los votos contra el 48,2 % de Flávio Bolsonaro, según la BBC, con el 100 % de las urnas escrutadas. Entre una fecha y la otra, un tribunal electoral le exigió explicaciones a una empresa privada, y esa empresa admitió por escrito fallas que perjudicaron a uno de los candidatos y negó, al mismo tiempo, haber interferido en la elección.
Fui a leer las fuentes. Reconstruí la secuencia con notas de medios brasileños y latinoamericanos, el comunicado del Tribunal Superior Electoral (TSE) y lo que dijeron las partes, y separé lo que está documentado de lo que alguien afirma sin que se haya probado. Aclaro desde el principio que no encontré ninguna prueba pública de que Meta haya favorecido a Flávio Bolsonaro a propósito, y que tampoco hay una resolución final del tribunal sobre si la empresa cumplió todo lo que se le pidió. Lo que sí encontré es algo que, para mí, resulta más inquietante: una elección presidencial dependió de que un sistema privado, que casi nadie audita, funcionara bien.
Antes de entrar en el caso, una pregunta incómoda: ¿cuánto sabemos de lo que creemos saber? En 1999, los psicólogos David Dunning y Justin Kruger describieron lo que hoy se conoce como efecto Dunning-Kruger: las personas con poca habilidad en una tarea tienden a sobreestimar su desempeño, justamente porque les falta la habilidad para evaluarlo. Hasta ahí, la versión de cartel. La versión popular ("los que menos saben son los más seguros") simplifica el hallazgo, y hay debate sobre cómo se mide, pero la idea de fondo sirve: sentirse informado no es lo mismo que estarlo.
En internet ese desfasaje se agranda. Desplazar el dedo por una pantalla da la sensación de estar al tanto, nadie te corrige y lo que aparece lo decide un sistema que no vemos. ¿Cuántos creemos que distinguimos sin problema la información de la manipulación, mientras ignoramos con qué criterio una plataforma ordena lo que leemos? Eso, en el fondo, fue lo que se discutió en Brasil.
De un error de una hora a un tribunal electoral
Antes de las cifras, el orden de los hechos. La cronología que sigue va de la más antigua a la más reciente y marca cuáles son hechos documentados y cuáles alegaciones. Una advertencia: casi toda la información sobre lo que hizo (o dejó de hacer) Meta viene de dos tipos de fuente, los comunicados de la propia empresa y las denuncias de la campaña de Lula. Ninguna de las dos es neutral, y por eso, cuando es solo la versión de Meta, lo aclaro en la tabla.
| Fecha | Qué pasó | Estado | Fuente |
|---|---|---|---|
| Mar. 2026 | El TSE prohíbe publicar o impulsar contenido nuevo hecho con inteligencia artificial 72 horas antes y 24 después de la votación, y exige rotularlo | Documentado | Mobile Time |
| 16 ago. | Empieza la campaña. El TSE pide a Meta detallar las medidas de moderación aplicadas a los perfiles de Lula | Documentado | Tribuna do Sertão |
| 23 sep. | Se desactiva la cuenta de anuncios de la campaña de Lula. El TSE pide explicaciones y Meta admite un error que duró algo más de una hora | Documentado | El Tiempo, SBT News |
| 4 oct. | Primera vuelta: Flávio Bolsonaro 47,03 %, Lula 45,16 % de los votos válidos | Documentado | Perfil, con datos del TSE |
| 10 oct. | El TSE interroga a Meta por las acusaciones de favorecimiento y le da 48 horas | Documentado | Tribuna do Sertão, SBT News |
| 14 oct. | El TSE pide al Ministerio Público Electoral que se pronuncie sobre el supuesto favorecimiento | Documentado | Viva (Broadcast) |
| 15 oct. | La campaña de Lula pide retirar 255 perfiles de Instagram que describe como automatizados, con una multa diaria de R$ 500.000. Cita un informe de 58,6 millones de visualizaciones en un mes | Alegación | A Crítica |
| 16 oct. | El pleno del TSE confirma por unanimidad la orden de trato igualitario. Meta admite por escrito fallas técnicas que perjudicaron a Lula y niega interferencia | Documentado | DGABC, O Povo |
| 20 oct. | Meta dice cumplir las 17 determinaciones del TSE y haber eliminado 720 publicaciones con IA sin identificar. El ministro Bellizze se reúne con Meta y las dos campañas | Documentado (versión de Meta) | El Tiempo, CR Hoy, comunicado del TSE |
| 20 oct. | Flávio pide anular la candidatura de Lula por abuso de poder. La campaña de Lula anuncia que pedirá anular la de Flávio por "manipulación algorítmica" | Anunciado, sin decisión | Emol, AFP |
| 25 oct. | Balotaje. El juez Cristiano Zanin extiende la votación hasta las 19:00 tras denuncias de falta de colectivos. Lula gana con el 51,7 % | Documentado | BBC, Perfil |
Un detalle que me llamó la atención: el pedido que más ruido hizo, el de retirar 255 perfiles de Instagram que la campaña describe como automatizados, se apoya en un informe del Instituto Democracia em Xeque que habla de 58,6 millones de visualizaciones en un mes. Son números que cita la campaña de Lula, y en las notas que leí el tribunal no los había verificado. Es información de una de las partes, así que tampoco la tomo como prueba definitiva pero
La parte documentada, que es la que sostiene todo lo demás, es esta: el 16 de octubre el pleno del TSE confirmó por unanimidad la orden de trato igualitario, y ese mismo día Meta admitió por escrito fallas técnicas que perjudicaron a la campaña de Lula (una falla global en el Administrador de Anuncios entre el 9 y el 10 de octubre, y una laguna en Meta AI el 14). Lo que niega es que haya sido intencional. Dice que no toma partido "en esta ni en ninguna otra elección". Pero teniendo en cuenta que admitir una intencionalidad es reconocer la intervención de Washington... dudo que lo vayan a confesar.
Para quien no lo tenga presente: el TSE es un tribunal que forma parte de la justicia brasileña, organiza las elecciones, juzga los conflictos entre campañas y dicta resoluciones con fuerza obligatoria. Que un órgano así tenga que pedirle explicaciones a una empresa extranjera sobre cómo reparte el alcance de dos candidatos es, de por sí, una noticia.
Privacidad, vigilancia y quién mira cuando votamos
Hay una discusión previa a todo esto: la privacidad como derecho. Es una expresión que se usa tanto que perdió peso. Traducida, significa saber qué hacen otros con nuestros datos y poder decidir sobre eso. En una campaña electoral no es abstracto: los datos sirven para segmentar mensajes, es decir, para mostrarle a cada persona lo que más probablemente la mueva. Por eso importa quién puede anunciarse y con qué transparencia. En Brasil, después de la intervención del TSE, Meta dijo que limitó la publicidad electoral a candidatos y partidos registrados y que usa una lista de autorización para anuncios políticos. Es información de la propia empresa, así que la menciono como lo que es: lo que Meta dice que hizo.
La periodista Marta Peirano lo plantea en una charla de TEDxMadrid de 2019 con una analogía que me quedó dando vueltas: la vigilancia es un problema colectivo, como el cambio climático. No se resuelve con decisiones individuales (cerrar una cuenta, rechazar cookies), porque lo que cada uno entrega afecta a los demás y el sistema funciona a escala. Lo aplico a este caso: aquí nadie votó solo. Lo que una plataforma muestra o esconde ordena la conversación de millones de personas a la vez.
TikTok: el mismo problema con otra bandera
Con TikTok pasa algo parecido, pero desde el otro lado. En 2024 Estados Unidos aprobó una ley que obligó a ByteDance, la empresa matriz china, a vender las operaciones estadounidenses de la app o enfrentar su prohibición. El argumento del gobierno fue que Pekín podría acceder a los datos de los usuarios o manipular el contenido que ven. TikTok y ByteDance lo negaron y sostuvieron que la ley violaba la libertad de expresión. El 17 de enero de 2025, la Corte Suprema avaló la ley en TikTok Inc. v. Garland, aplicando un escrutinio intermedio. En enero de 2026 se anunció una empresa conjunta (TikTok USDS) en la que ByteDance conserva el 19,9 %, según los reportes, y después surgieron cuestionamientos sobre transparencia y privacidad, entre ellos una investigación anunciada por el gobernador de California, Gavin Newsom.
El paralelo con Brasil me parece revelador. En un caso, un Estado democrático disciplina a una plataforma china por el riesgo de que influya en sus ciudadanos. En el otro, un tribunal brasileño le exige igualdad de trato a una plataforma estadounidense durante una elección. En ambos, la pregunta es quién controla la infraestructura por la que circula la información. Y para que quede claro: no digo que sean lo mismo. Digo que conviene preguntarse si el miedo a la vigilancia depende de quién la ejerza, algo que ya me pregunté a propósito de TikTok.
Pandemia: los datos de una emergencia
Durante la pandemia las aplicaciones de rastreo de contactos mostraron el mismo dilema. La filósofa Carissa Véliz, de la Universidad de Oxford y autora de Privacy Is Power, advirtió en 2020 que estas apps suponían un riesgo serio para la privacidad y que había que pensarlo dos veces antes de usarlas. Matizó algo importante: no todo riesgo es inaceptable, lo son los innecesarios, los que no aportan un beneficio suficiente o podrían evitarse con un diseño respetuoso. La lección de la crisis sanitaria, para mí, es que los datos recolectados en una emergencia también necesitan límites claros: quién los guarda, por cuánto tiempo y para qué.
Atención, emoción y la falsa neutralidad de las plataformas
Las plataformas viven de nuestro tiempo, y eso explica casi todo lo que sigue. En 1971, el economista Herbert Simon advertía que la abundancia de información produce escasez de atención, y las redes construyeron un negocio sobre esa escasez: cuanto más tiempo pasa alguien en la app, más anuncios ve. Notificaciones, desplazamiento infinito, videos que arrancan solos: todo está diseñado para sostener ese tiempo y, con el uso constante, se asocia a una concentración más fragmentada. En la campaña brasileña eso se tradujo en una disputa por el alcance, y de ahí viene la cifra de los 58,6 millones de visualizaciones. Es una alegación, ya lo dije, pero muestra qué se disputa: la atención es el recurso escaso, y quien la ordena tiene poder.
Neuromarketing: la emoción como herramienta política
El neuromarketing aplica conocimientos sobre cómo reacciona el cerebro a ciertos estímulos para influir en decisiones de consumo, y la misma lógica se traslada a la política. Las plataformas miden qué contenido provoca más reacción y tienden a mostrar más lo que la provoca; algunas investigaciones encontraron que el contenido con carga moral y emocional circula más que el neutro. De ahí la preocupación del TSE, que para esta elección prohibió los deepfakes en la propaganda, exigió rotular el contenido hecho con inteligencia artificial y vedó publicar o impulsar contenido nuevo hecho con IA durante las 72 horas previas al cierre de la votación. Hay juristas que advierten riesgo de censura previa; otros sostienen que no lo es, porque se limita al contenido sin rotular. Se entiende la preocupación de los dos lados, pero la discusión sigue abierta, y es una buena discusión.
¿Es neutral una tecnología?
Meta sostuvo ante el TSE que "no toma partido en esta ni en ninguna otra elección" y que sus sistemas no clasifican contenido por ideología. Es la posición clásica de la neutralidad: la tecnología es una herramienta y lo bueno o lo malo depende de quien la use. Frente a eso, el historiador Melvin Kranzberg escribió que la tecnología "no es buena ni mala, pero tampoco es neutral", y el teórico Langdon Winner sostuvo que los objetos técnicos pueden tener política incorporada en su diseño. Un algoritmo no necesita una intención ideológica para favorecer a alguien: le basta con optimizar por reacción, por retención o por rentabilidad publicitaria. Por eso la discusión brasileña también es filosófica. Aunque Meta admita fallas técnicas que perjudicaron a Lula, la pregunta de fondo es si la forma en que está construido el sistema produce efectos políticos, lo haya querido alguien o no. ¿Cambia algo que nadie lo haya querido?
El Homo interneticus vota
Se le llama Homo interneticus a un tipo de persona moldeada por la conexión permanente: se informa, se relaciona, trabaja y vota a través de pantallas. Brasil sirve de laboratorio. El consultor Ricardo Auer atribuye parte de la remontada de Lula a la movilización de jóvenes por canales de WhatsApp, el llamado "Ejército de Lula", aunque es una lectura de opinión sin cifras que la respalden. Bruno Ronchi, investigador de la Universidad de Rennes, coincide en algo más modesto: la urgencia de haber quedado segundo en la primera vuelta desencadenó una movilización "bastante masiva", sobre todo en redes, para llegar a jóvenes e indecisos. Hasta ahí, lo que dicen los analistas.
La vida en las redes y la ilusión de "vivir la vida de Facebook"
La psicóloga Sherry Turkle, del MIT, sostiene en Alone Together que esperamos más de la tecnología y menos de los otros. En las redes se construye una identidad cuidada, una versión editada de uno mismo que se muestra a una audiencia, y de ahí viene la ilusión de vivir la vida de Facebook: confundir la vida que mostramos con la vida. En política pasa algo parecido. Según Auer, Lula movió su imagen hacia el centro, con el conservador Geraldo Alckmin como candidato a vicepresidente, para captar al votante moderado. Es una lectura analítica, no un dato, pero ilustra algo cierto: los candidatos también cuidan una identidad digital.
Amistades, número de Dunbar y voyeurismo
El antropólogo Robin Dunbar propuso que los humanos podemos mantener relaciones estables con unas 150 personas. Las redes permiten acumular muchos más contactos, pero no amplían esa capacidad: lo que crece es la cantidad de vínculos débiles y, con ellos, el voyeurismo, que es mirar la vida de otros sin interactuar. Los grupos cerrados, como los de WhatsApp, funcionan a escala humana, y por eso pueden ser muy eficaces para movilizar. También para que circulen mensajes sin que nadie ajeno los vea.
De erizos a zorros
La sobrecarga de información favorece un pensamiento asociativo y fragmentado. La metáfora del filósofo Isaiah Berlin sirve para entenderlo: el erizo sabe una gran cosa y piensa de forma lineal; el zorro sabe muchas cosas y salta entre ellas. Internet nos vuelve más zorros: saltamos de un titular a un clip y a un hilo, con ventajas (conexiones inesperadas) y costos (menos profundidad y más dificultad para sostener un argumento largo). En una elección eso significa decisiones tomadas con fragmentos.
Política 2.0
La política 2.0 es la que se hace en y a través de las redes: campañas que movilizan seguidores, difunden mensajes sin intermediarios y compiten por la atención. El caso brasileño la muestra en sus dos caras. Por un lado, la movilización de base que describen Ronchi y Auer. Por otro, la disputa por el control de la infraestructura: si una plataforma puede reducir el alcance de un candidato, o se sospecha que puede, la competencia ya no es solo entre partidos.
Lo probado, lo alegado y lo que es opinión
Llegué a esta tabla después de leer decenas de notas que se contradecían en los detalles: la fecha de una orden, el monto de una multa. La regla que usé es simple. Algo es "documentado" si consta en una decisión pública o en una admisión de la parte que sale perdiendo con admitirlo. Todo lo demás es alegación o interpretación. Y para que quede claro, una alegación no es una mentira: es una afirmación que todavía nadie probó.
| Afirmación | Estado | Detalle |
|---|---|---|
| El TSE ordenó a Meta igualdad de trato y fijó multa diaria | Documentado | Confirmada por unanimidad el 16/10; multa de R$ 500.000 por día según MercoPress |
| La cuenta de anuncios de Lula se desactivó el 23/9 | Documentado | Meta dice que fue un error de algo más de una hora |
| Meta admitió fallas técnicas que perjudicaron a la campaña de Lula | Documentado | Admisión escrita del 16/10: falla global del 9–10/10 en el Administrador de Anuncios y una laguna de Meta AI el 14/10. Niega interferencia |
| Meta favoreció a Flávio de forma deliberada | Alegación | Sin prueba pública. Meta lo califica de "falso e infundado" |
| 255 perfiles automatizados sumaron 58,6 millones de visualizaciones | Alegación | Informe citado por la campaña de Lula; el tribunal no lo había verificado en las notas |
| Mensajes internos de empleados de Meta sobre restricciones a las cuentas de Lula | Reportado, no verificado | Los publicó Folha de S.Paulo y los recogió Al Jazeera, que no los verificó. Meta dice que hablaban de problemas técnicos ya públicos |
| Meta cumplió las 17 determinaciones del TSE | Versión de Meta | No hay una resolución final del tribunal en las fuentes consultadas |
| Flávio pidió anular la candidatura de Lula | Anunciado, sin decisión | Lo informan AFP y Emol; las fuentes consultadas no recogen una decisión del TSE |
| Lula ganó el balotaje con el 51,7 % frente al 48,2 % | Documentado | Según la BBC, con el 100 % de los votos escrutados por el TSE |
| Zanin extendió la votación hasta las 19:00 | Documentado | BBC y Perfil: tras denuncias de falta de colectivos en Salvador y San Pablo |
| La reducción de colectivos en Salvador fue deliberada | Alegación | El TRE de Bahia ordenó detener a un funcionario; el alcalde la atribuye a adhesivos del PT en los buses. Sin conclusión judicial |
| Estados Unidos buscó influir en el resultado | Interpretación | Los aranceles y la sanción a un juez existen; la intención electoral es una lectura de Lula y de algunos analistas. Washington lo justifica de otro modo |
¿Final o principio de algo mejor?
Un libro no es una pantalla
Leer un libro y leer en formato digital no son la misma actividad. El libro impone un orden, un ritmo y una atención sostenida; la pantalla ofrece enlaces, notificaciones y la tentación de saltar. Algunas investigaciones sobre comprensión lectora encontraron que, en textos largos e informativos, el papel tiende a rendir algo mejor que la pantalla, aunque depende del tipo de texto y del lector. La investigadora Maryanne Wolf habla de "lectura profunda" y advierte que puede debilitarse si solo practicamos la lectura rápida. Para armar este artículo tuve que leer decenas de notas fragmentadas y reconstruir un orden, un trabajo que el formato digital facilita y dificulta al mismo tiempo.
Qué señales hay de que la red cambia cómo pensamos
Son indicios, no pruebas definitivas, pero el caso brasileño deja varios:
- Una campaña presidencial se discutió en buena parte por el alcance de publicaciones y por el funcionamiento de un sistema de anuncios, algo que hace una década no formaba parte del debate electoral.
- Un error de poco más de una hora en una cuenta de anuncios motivó un pedido formal de explicaciones de un tribunal.
- Un tribunal electoral tuvo que escribir reglas para la inteligencia artificial y exigir transparencia a una empresa privada de alcance global.
- Las propias partes usaron la "manipulación algorítmica" como argumento jurídico.
¿Quién controla quién?
La tecnología puede ser las dos cosas. Permitió una movilización de base que, según los analistas citados, ayudó a Lula a remontar, y también concentra en pocas empresas el poder de ordenar lo que millones de personas ven. La respuesta depende de quién controle esa infraestructura y bajo qué reglas.
Brasil avanzó en esa dirección: en junio de 2025, su Supremo Tribunal Federal amplió la responsabilidad de las plataformas por contenidos de terceros, y Lula planteó la necesidad de regularlas. Argentina, en lo que se pudo relevar, tiene un marco más limitado y reactivo, con proyectos de ley pendientes y herramientas como el artículo 140 del Código Electoral, pensado para el fraude y no para el ecosistema digital. Dicho de otro modo, si algo así pasara acá, no estaría claro a quién reclamarle.
Yo me quedo con una pregunta que no tiene respuesta cómoda: si una empresa privada puede inclinar una elección, o solo sospechamos que puede, ¿quién tiene el poder real de controlarla? Mi versión más personal, con más bronca y menos citas, está en el episodio 4 de Total Interferencia.
Bibliografía
El caso Meta y el TSE
- Tribuna do Sertão (Agência O Globo), el TSE interroga a Meta (10/10)
- SBT News, el TSE da 48 horas a Meta (10/10)
- Viva (Broadcast), el TSE pide al MPE que se pronuncie (14/10)
- A Crítica, la campaña de Lula acciona al TSE contra Meta (15/10)
- Al Jazeera, empleados de Meta y cuentas de Lula (16/10)
- DGABC, Meta admite fallas pero niega interferencia (17/10)
- O Povo, Meta admite que fallas perjudicaron a la campaña de Lula (18/10)
- MercoPress, Meta contra el reloj (20/10)
- El Tiempo, Meta niega interferir en las elecciones (20/10)
- CR Hoy, Meta garantiza trato igualitario (20/10)
- Tribuna Noticias (AFP), pedido de anulación (20/10)
- Emol, pedido de Flávio contra la candidatura de Lula (21/10)
Resultado y jornada del balotaje
- BBC Mundo, Lula reelecto y la decisión de Zanin (25–26/10)
- Perfil, la Justicia Electoral ordenó detener al secretario de Transporte de Salvador (25/10)
- France 24, Lula gana pero enfrenta un panorama complejo para gobernar (26/10)
- Perfil, el mensaje de Milei tras la primera vuelta (5/10)
- Canal 26, la reacción del gobierno de Milei (26/10)
- La Tecla, qué cambia para Milei en el Mercosur (25/10)
- Ricardo Auer, nota de opinión sobre la victoria de Lula (consultor de riesgo geopolítico; sin enlace ni fecha en el texto consultado)
Geopolítica y región
- La Nación, Trump oficializa aranceles del 50 % a Brasil (30/7/2025)
- La Política Online, sanción a Moraes (30/7/2025)
- iProfesional, arancel del 25 % desde el 22/7/2026
- Newsweek, la doctrina Donroe y Brasil (3/10/2026)
- CIDOB, la ola derechista latinoamericana no es homogénea (7/2026)
- El Economista, giro a la derecha o castigo a los oficialismos
- Prensa Mercosur, Lula ganó y sacudió el tablero (26/10)
Marco legal y regulación de plataformas
- Mobile Time, el TSE prohíbe contenido de IA en los días de votación (5/3/2026)
- Teletime, el STF y el artículo 19 (26/6/2025)





