Aprender a surfear en Mar del Plata: El desgaste físico que Instagram te oculta

 



¿ Qué pasa realmente cuando intentas pararte en una tabla? Un análisis del costo energético, el choque térmico y la frustración fisíca en el mar.

¿Es correcto asociar el surf con el descanso de verano cuando la actividad real exige remar contra una corriente de aguaa fria hasta agotar por completo los hombros? Hoy analizamos la costa argentina, específicamente Mar del Plata en el mes de dicembre, para exponer el obstáculo estricto que existe detrás de la típica foto de temporada alta.

🏄 El peso y volument del equipamiento.

El primero punto ciero es el equipo. Las redes sociales muestran tablas de fibra de vidrio cortas y livianas, pero la realidad del principiamente es enfrentarse a una tabla de espuma de poliuretano.
El obstáculo empieza en la arena seca. Al intentar llevarla de costado, el ancho de la tabla suele superar las propociones del alumno, dificultando un agarre firme. Cargar ese volumen inestable recibiendo el viento directo de Mar del Plata genera fatiga muscular antes de tocar el agua.

🤙El choque térmico de diciembre.

El segundo nivel de friccion es térmico. Aunque en pleno diciembre la temperatua ambiente supera los 28 grados, la temperatura del Mar Argentino en esa época promedia los 17 gradis.
Esta diferencia oblica a alquilar trajes de neopren gruesos. Forzar el cuerpo a entrar en una goma que ya está húmeda y fría por el turno anterior es desgastante. En el agua, la rididez del material mojado limita la movilidad y exige un esfuerzo musuclar mucho mayor por cada movimiento.

🏄La asimetría del esfuerzo: El remo.

El tercer nivel es el gasto energético. La foto digital congela el segundo exacto donde estás de pie, pero el 85% del tiempo de la clase consiste en estar acostado remando en contra de la fuerza de las olas.
Remar exige un esfuerzo constante de la espald y los hombros para avanzar contra la corriente. en poco tiempo, levantar los brazos cuesta el doble y la falta de fuerza te frena, dejándote estancado en el mismo lugar de la orilla.

🤙 El impacto y la desorientación espacial.

Cuando finalmente lográs posicionarte, viene la caída. El golpe del agua te arrastra hacia el fonde de arena, produciendo una desorientación espacial completa en la turbulencia de la espuma donde el cerebro pierde noción de la superficie. 
Mientras ingresa agua salada por las vías respiratorias, la tabla, empujada por la ola, tira de tu tobillo a través de la correa de sujeción. Esto ejercer una fuerza de tracción directa y brusca sobre la articulación.

🏄 El retroceso físico en el agua.

El último obstáculo ocurre al intentar volver. Para retomar la posición inicial, el trayecto no se hace remando, sino caminando sobre el fondo de arena, llevando la tabla flojantado con una sola mano.
Llegar hasta ese punto requiere un tiempo excesivo: das un paso hacia adelante, y el impacto de la siguiente ola te obliga a retroceder diez pasos hacia la orilla. El avance físico es mínimo frente al enorme gasto energético.


🤙 El valor de esa foto sonriendo con la tabla en Mar del Plata no es la estética del verano. El viaje real es el registro de haber soportado el peso inmanejable del equipo, el choque térmico inicial, el agotamiento de los hombros y la desorientación bajo el agua.

¿Alguna vez intentaste un deporte acuático y el desgaste físico superó por completo lo que habías planificado? Dejanos tu caso en los comentarios.

🎧Escuchá el análisis completo en el Episodio 7 de Punto Ciego en iVoox, visitá nuestra web decir web



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5. Sharenting: cuando la infancia se vuelve contenido

 

¡Hola a todos! ¡Espero estén muy bien! Mi nombre es Celeste y hoy les traigo el quinto episodio de mi podcast, Sharenting: cuando la infancia se vuelve contenido.

En esta ocasion hablamos sobre sharenting, una práctica cada vez más presente en redes sociales que consiste en compartir de forma habitual fotos, videos y momentos de hijos e hijas en internet. Aunque muchas veces aparece desde el cariño, el orgullo o el deseo genuino de guardar recuerdos, también abre preguntas mucho más profundas sobre exposición, privacidad y límites en la era digital.

A partir de ese concepto, reflexionamos sobre cómo internet transformó la manera en que registramos la vida cotidiana. Lo que antes quedaba en un álbum familiar o dentro del círculo íntimo, hoy puede convertirse en una publicación, una historia o un video visible para cientos, miles o incluso millones de personas. Y cuando eso ocurre desde la infancia, la conversación toma otra dimensión.

El episodio pone el foco en la construcción de la identidad digital desde edades tempranas. ¿Qué pasa cuando una persona empieza a existir online incluso antes de poder elegir qué mostrar de sí misma? ¿Qué implica crecer con una huella digital creada por otros? ¿Quién decide qué se comparte… y qué queda circulando en internet para siempre?

 

También hablamos sobre consentimiento, privacidad y los riesgos asociados a la exposición de menores en redes sociales: desde la pérdida de intimidad hasta el uso no autorizado de imágenes, pasando por la permanencia digital y el impacto que todo eso podría tener en el futuro. Porque aunque todavía no sabemos del todo cómo mirará esta generación su propia infancia digital dentro de unos años, es una pregunta que vale la pena hacerse hoy.

Pero además, el sharenting también nos invita a mirar al mundo adulto. A preguntarnos por qué sentimos necesidad de compartir ciertos momentos, qué lugar ocupa la validación online en nuestra vida cotidiana y cómo el algoritmo fue cambiando la forma en que mostramos y consumimos la intimidad.

Un episodio sobre infancia, redes sociales y cultura digital, pero también sobre algo más amplio: cómo vivimos en internet, cómo nos mostramos y qué pasa cuando esa lógica de exposición empieza desde el nacimiento.

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