Un nuevo sujeto ha emergido de las tecnologías, uno completamente entregado a las demandas de la pantalla. ¿Qué fue lo que paso? Lo que ocurrió es que el ser humano sufrió una mutación antropológica generada por la inmersión constante en la mediosfera y el uso obsesivo de dispositivos digitales. En su libro Jamas tan cerca, Agustín J. Valle, examina cómo la subjetividad mediática redefine al ser humano como un ente permanentemente conectado, pero existencialmente distraído. De hecho, si no esta conectado entonces no existe, esto se convierte en una condición social. A continuación te dejo un video explicativo sobre el FOMO, un fenómeno cada vez mas común.
La religión celular y el "acariciar divino"
Hoy nuestra fe ya no recae sobre Dios sino que acudimos a una religión celular en donde las pantallas actúan como portales que secuestran la atención y alteran nuestra percepción del tiempo y los vínculos sociales. Este portal portátil que llevamos pegado al cuerpo nos exige un ritual constante: el "acariciar divino" de la pantalla táctil. Es un gesto que instaura una nueva forma de ser, donde preferimos la intensidad de lo mediato (lo que está lejos) antes que la seguridad de nuestro presente físico.
Esta hiperconectividad es un nuevo régimen de existencia que produce sujetos alienados y ansiosos por estímulos ininterrumpidos. ¿El resultado? Una presencia desnutrida y un sensorio saturado que nos mantiene "solos pero re-conectados", como un archipiélago de puntos que se contactan pero jamás se sienten realmente juntos.
A menudo, nuestra incapacidad para soltar el teléfono se diagnostica como un fallo cerebral individual o TDAH. Sin embargo, las fuentes sugieren que esto es un problema profundamente político. Nos hemos convertido en "funcionarios de los aparatos", meros usuarios de "cajas negras" tecnológicas cuyas reglas e instrucciones internas desconocemos por completo. Al perder el entendimiento de la técnica, perdemos también nuestra capacidad de inventar modos de vivir y de organizarnos de forma autónoma.
Presentificación: una forma de resistencia
¿Es posible recuperar nuestra autonomía? La respuesta reside en la presentificación: la lucha de lo vivo contra lo abstracto. Presentificar significa devolverle al presente su potestad soberana, logrando que el aquí y ahora organice el sentido de nuestra vida en lugar de vivirla como un simple "medio-para" alimentar la red. Se trata de usar la tecnología con sentidos divergentes a su diseño original, poniéndola al servicio de nuestra sensibilidad y no de nuestra alienación. Utilizarla para generar y organizar encuentros, movilizaciones, trazar lazos, unir personas, etc.
🎧Escuchá mi Podcast: allí hablo sobre el celular entendido como algo divino (como un dios), las aplicaciones que usamos para sobrellevar nuestra vida, la presentificación como una forma de resistencia, ¡y mucho más!
🎥Mirá el video en YouTube: En mi canal me dedico a explicar qué es la mediosfera, qué clase de sujetos salen de allí y cómo se despolitiza el problema, entre otras cuestiones.






