Cuando pienso en como vivimos, no puedo dejar de recordar todo el ruido al que estamos expuestos. Nuestros espacios quedan repletos de estímulos sonoros, es un scroll auditivo constante. Este bombardeo afecta nuestra concentración y hasta nuestra salud
Vivimos en la cultura de la saturación. El silencio lejos de ser valorado se convirtió en algo incómodo, casi sospechoso. El vacío y la soledad que genera es casi intolerable. Así que buscamos taparlo de algún modo. Y de pronto, nos convertimos en dependientes de esos sonidos. Ponemos música o un video, porque la compañía hoy es digital, virtual.
El ruido no es solamente algo externo que nos rodea como el tráfico, o los sonidos de la ciudad. Sino también algo interno, son pensamientos repetitivos y preocupaciones. Si sentís que vivís en un bucle de estímulos o que te cuesta encontrar un momento de paz mental, este episodio es para vos.
Escuchalo acá 👇

0 comentarios:
Publicar un comentario