Según la World Radiocommunication
Conference (2003), la radioafición es un servicio de la Unión Internacional de Telecomunicaciones que tiene por objeto: "La
auto-instrucción, la intercomunicación y las investigaciones técnicas
efectuados por aficionados, esto es, por personas debidamente autorizadas que
se interesan en la radiotécnica, con carácter exclusivamente personal y sin
fines de lucro".
Para algunos un pasatiempo, para otros un
medio de comunicación alternativa, la radioaficion cumple, en situaciones de
desastre, funciones clave. Al no depender de satélites, sino de sus propias
antenas y equipos, el espectro
radioeléctrico se llena con mensajes y comunicaciones cortas, también
llamadas DX, que sirven para poner a prueba el equipamiento y ver hasta donde
puede llegar.
En algunos trabajos es clave: La policía
utiliza este medio de comunicación entre sus agentes, de la misma forma que lo
hacen los sistemas de ambulancias o los pilotos de avión, siendo más práctico
que los celulares, que a veces no funcionan correctamente.
Para poder transmitir, es decir, salir al
aire, los radioaficionados deben estudiar un manual y rendir un examen para
tener una “licencia”. Con ella pueden hacer comunicados que pueden llegar a la
misma localidad desde donde se transmite, hasta Japón. En estos comunicados los
radioaficionados se pasan parte de la calidad de la transmisión y se envían por
correo postales llamadas “tarjetas QSL”. Muchos radioaficionados muestran con
orgullo su colección de qsl´s, las cuales confirman su pericia y trabajo en
esta afición.
Este es un homenaje a quienes por sus propios
medios se equipan para salvarnos la vida cuando una catástrofe azota nuestra
ciudad y nuestra vida.

