Cuando apostar está a un clic: apuestas online y salud mental.

 Cuando apostar está a un clic: apuestas online y salud mental



Hoy en día, apostar puede ser tan sencillo como entrar a una aplicación desde el celular. Ya no hace falta ir a un casino o a una agencia: las apuestas están disponibles prácticamente en cualquier momento y lugar. Aparecen en redes sociales, durante los partidos de fútbol, en publicidades y hasta de la mano de influencers y deportistas.

Esto hace que una práctica que antes podía parecer algo ocasional se vuelva mucho más cercana y cotidiana. Pero ¿qué pasa cuando el entretenimiento empieza a convertirse en una necesidad?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el trastorno por juego se caracteriza, entre otras cosas, por la pérdida de control sobre las apuestas, el aumento de la prioridad que se le da al juego y la continuidad de esta conducta a pesar de sus consecuencias negativas. Además, la OMS señala que la digitalización y la comercialización contribuyen a normalizar las apuestas y facilitan el acceso a ellas.

En Argentina, esta situación también se está haciendo cada vez más visible. En 2025, las consultas por juego compulsivo en la Línea 141 de SEDRONAR aumentaron un 27% con respecto al año anterior. Además, un estudio nacional realizado en 2025 entre estudiantes secundarios encontró que, entre quienes habían apostado o jugado con dinero online, la edad promedio de inicio fue aproximadamente a los 14 años y la edad más frecuente fue 13 años.

¿Qué tiene que ver esto con Nicholas Carr?

Para entender este fenómeno también podemos recuperar algunas de las ideas de Nicholas Carr en Superficiales. Carr sostiene que Internet no es simplemente una herramienta que utilizamos, sino un entorno que puede modificar nuestros hábitos y nuestra manera de prestar atención.

Uno de los aspectos que más se relaciona con las apuestas es la búsqueda constante de estímulos. Carr explica que la Web nos expone a una gran cantidad de información y distracciones al mismo tiempo. Las notificaciones, los enlaces, las imágenes y los mensajes compiten permanentemente por nuestra atención. Según plantea, cuanto más utilizamos la Web, más entrenamos nuestro cerebro para procesar información rápidamente, pero también puede resultar más difícil mantener una atención sostenida.

Las apuestas online funcionan dentro de esa misma lógica. El usuario puede consultar un resultado, recibir una notificación, realizar una apuesta y conocer el resultado en cuestión de segundos. Todo ocurre rápidamente y sin necesidad de interrumpir lo que está haciendo.

Esto también se relaciona con lo que Carr explica sobre la multitarea y las interrupciones. Cada vez que cambiamos nuestra atención de una actividad a otra, nuestro cerebro tiene que reorientarse. En el caso de las apuestas, el celular puede convertirse en una fuente constante de estímulos: resultados, promociones, cuotas, partidos y notificaciones.



La recompensa inmediata

Una de las características de Internet que más se ha instalado en nuestra vida cotidiana es la inmediatez. Queremos respuestas rápidas, resultados rápidos y recompensas rápidas.

Las apuestas encajan perfectamente en esta dinámica. Se puede apostar en pocos segundos y obtener un resultado casi inmediatamente. Cuando se gana, aparece la posibilidad de volver a intentarlo. Cuando se pierde, puede aparecer el deseo de recuperar lo perdido.

Por eso, el problema no comienza necesariamente con una gran apuesta. Puede empezar con algo que parece pequeño: “voy a probar”, “apuesto solo esta vez” o “quiero recuperar lo que perdí”.

La facilidad de acceso también es importante. El Gobierno argentino señala que entre los factores que favorecen la popularidad de las apuestas online se encuentran la publicidad en redes sociales, las billeteras virtuales y la disponibilidad de las plataformas durante las 24 horas.

Cuando el entretenimiento deja de ser entretenimiento

No todas las personas que apuestan desarrollan un problema. El punto está en reconocer cuándo cambia la relación con el juego.

Algunas señales pueden ser pensar constantemente en apostar, aumentar el tiempo o el dinero destinado al juego, dejar de lado otras actividades, ocultar cuánto se apuesta o continuar jugando a pesar de las consecuencias negativas.

La OMS advierte que los daños pueden aparecer incluso antes de que exista un trastorno diagnosticado. Pueden incluir problemas económicos, conflictos familiares, dificultades laborales y consecuencias para la salud mental.

Esto permite pensar la problemática desde otra perspectiva. No se trata solamente de preguntarnos por qué una persona “no puede dejar de apostar”, sino también de observar el entorno en el que esa conducta ocurre.

¿Estamos eligiendo o estamos siendo estimulados constantemente?

Esta pregunta se relaciona directamente con Carr. En Superficiales, el autor plantea que nuestra atención tiene un valor enorme y que, al utilizar Internet, constantemente cedemos parte de ese control a los estímulos que aparecen frente a nosotros.

Las plataformas digitales de apuestas forman parte de este entorno. Están disponibles permanentemente y se encuentran acompañadas por publicidad, promociones y estímulos relacionados con el deporte y el entretenimiento.

Esto no significa que la tecnología sea la única causa de la ludopatía ni que todas las personas que utilizan Internet vayan a desarrollar una adicción. Pero sí permite preguntarnos hasta qué punto un entorno diseñado para mantener nuestra atención puede favorecer determinadas conductas.

Una problemática que ya está presente

Las apuestas online dejaron de ser algo lejano. Están presentes en nuestro entorno y especialmente entre los jóvenes. En Argentina, incluso se presentó en 2026 un proyecto de ley para prevenir la ludopatía y regular los juegos de azar online, con medidas destinadas a proteger especialmente a niños y adolescentes.

Por eso, hablar de apuestas también implica hablar de salud mental, tecnología, publicidad y hábitos digitales.

Quizás, al igual que plantea Carr cuando analiza nuestra relación con Internet, la pregunta no debería ser solamente cuánto utilizamos una tecnología, sino qué está haciendo esa tecnología con nuestra manera de pensar, prestar atención y tomar decisiones.

Las apuestas pueden estar a un clic. Y justamente por eso, aprender a reconocer sus riesgos también debería formar parte de nuestra educación digital.

Reflexión final

Después de trabajar las ideas de Nicholas Carr, considero que las apuestas online pueden entenderse como otro ejemplo de cómo Internet está modificando nuestras formas de relacionarnos con diferentes actividades. La rapidez, la cantidad de estímulos y la posibilidad de obtener una recompensa inmediata forman parte de un entorno al que ya estamos acostumbrados.

El problema aparece cuando esa lógica empieza a trasladarse a una conducta que puede tener consecuencias económicas, sociales y psicológicas. Por eso, más que pensar únicamente en prohibir o permitir las apuestas, creo que también es necesario aprender a reconocer cómo funciona el entorno digital y cómo influye en nuestras decisiones.

Al final, la cuestión no es solamente tener acceso a la tecnología, sino poder mantener cierto control sobre nuestra atención y sobre el lugar que queremos que ocupe en nuestra vida.

 

Fuentes consultadas: 

Carr, N. (2011). Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? Taurus.

Organización Mundial de la Salud (OMS). (2024). Gambling (Juego de apuestas). Organización Mundial de la Salud. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/gambling

Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR). (2025). Boletín informativo: Línea 141. Consultas por juegos compulsivos. Ministerio de Salud de la Nación. https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/boletin-linea-141-consultas-por-juegos-compulsivos.pdf

Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (SEDRONAR). (2025). Séptimo estudio nacional sobre consumo de sustancias psicoactivas en estudiantes de enseñanza secundaria. Ministerio de Salud de la Nación. https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/estudio_nacional_escolares_2025_2711.pdf

Argentina.gob.ar. (2026). Pautas para evitar que los adolescentes apuesten online. Ministerio de Justicia de la Nación. https://www.argentina.gob.ar/justicia/convosenlaweb/situaciones/pautas-para-evitar-que-los-adolescentes-apuesten-online

Argentina.gob.ar. (2026, 27 de agosto). La Línea 141 de la Sedronar recibió más de 23 mil llamados en lo que va del 2026. Ministerio de Salud de la Nación. https://www.argentina.gob.ar/noticias/la-linea-141-de-la-sedronar-recibio-mas-de-23-mil-llamados-en-lo-que-va-del-2026

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