En la actualidad, nuestra interacción con la tecnología es un factor determinante de nuestra propia biología. Según un informe de la Defensoría del Pueblo titulado "¿Nos dominan las pantallas?" pasamos, en promedio, más de seis horas al día frente a una pantalla, lo que equivale a dedicar un cuarto de nuestra vida al plano digital. Aunque solemos enfocarnos en cómo los dispositivos cambian nuestra productividad o vida social, el verdadero territorio de transformación es nuestro propio cuerpo. Al respecto, Mauricio Pedersoli, neurólogo infantil expresa en el informe:
Dolores de cabeza, tensión en los hombros, fatiga visual y muchos malestares más que quizás pensaste que eran un problema puramente tuyo. Pero no: en realidad es la consecuencia de ser un ser humano de este momento histórico. Ese mismo contexto que hoy crea nombres modernos como "joroba millennial" o "cuello de texto" para nombrar dolores de nuca y desgastes cervicales que son, puramente, el impacto de la tecnología en nuestros cuerpos.
Contracturas modernas
Al escribir un mensaje, tendemos a inclinar el cuello hacia adelante y posicionar la cabeza por delante de los hombros, lo que genera una tensión muscular constante y el riesgo de que los nervios sufran compresión. De ahí nace el llamado síndrome de Text Neck (cuello de texto), un término acuñado en 2008 por el quiropráctico estadounidense Dean L. Fishman para describir la sobrecarga cervical por el uso de móviles. Fisiológicamente, una cabeza humana pesa unos 5 kilos, pero según un estudio biomecánico llamado "Evaluación de las tensiones en la columna cervical causadas por la postura y la posición de la cabeza" publicado en 2014, de Kenneth K. Hansraj, jefe de cirugía de columna, al inclinar la cabeza 60 grados para mirar el celular, la presión sobre las cervicales aumenta hasta los 30 kilos.
El Hospital de Traumatología y Rehabilitación en Valencia destaca que, dado que el ser humano tiene una alta capacidad de adaptación a las malas posturas, los problemas suelen aparecer años después, lo que dificulta ver la relación causa-efecto inmediata. Para evitar consecuencias irreversibles, los especialistas recomiendan:
- Elevar el dispositivo: mantener el móvil a la altura de los ojos para evitar la flexión del cuello.
- Uso de ordenadores: es preferible instalar aplicaciones de texto en la PC, ya que la postura frente al monitor fuerza menos la espalda y los hombros.
- Fortalecimiento cervical: acudir a algún programa diseñado para mejorar la movilidad y fuerza del cuello ayuda a los músculos a soportar mejor la carga.
- Compensación diaria: tumbarse en la cama sin almohada durante un rato permite que la columna se extienda completamente, equilibrando el tiempo de mala postura.
A continuación te dejo un video sobre ejercicios prácticos que podés utilizar para contrarrestar este problema postural:
¿Estamos perdiendo el sentido del oído?
El malestar se extiende también a nuestros oídos ya que vivimos constantemente utilizando auriculares. Esta problemática es analizada detalladamente por el Dr. Alejandro Harguindey, director médico del Instituto de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello de Madrid (IOM), quien explica que patologías como la hipoacusia (pérdida auditiva) y los acúfenos o tinnitus (zumbidos persistentes) son las consecuencias más frecuentes de este hábito.
La OMS advierte que para el año 2050, cerca de 2.500 millones de personas sufrirán algún grado de pérdida auditiva, en gran parte debido al uso de auriculares que alcanzan los 110 decibelios, un nivel que destruye de forma irreversible las células ciliadas del oído interno, las cuales convierten vibraciones en señales eléctricas para el cerebro. El problema crítico es que estas células no vuelven a crecer; una vez que mueren por exposición a ruidos fuertes, el daño es permanente.
Además, la Organización Mundial de la Salud también afirma que:
- Aproximadamente 95,1 millones de niños de entre 5 y 19 años presentan pérdida de audición.
- El costo mundial asociado a los casos de pérdida de audición no atendidos asciende a casi USD 1000 millones al año.
- Más de 1000 millones de adultos jóvenes corren el riesgo de sufrir una pérdida de audición permanente y evitable debido a los riesgos a los que se exponen.
- Ampliar los servicios de atención del oído y la audición en todo el mundo requiere una inversión adicional inferior a USD 1,40 por persona y año.
- Se estima que el rendimiento de esta inversión a los 10 años sería de casi USD 16 por cada dólar invertido.
El riesgo principal reside en la combinación de volumen y duración. El Dr. Harguindey añade que los modelos intrauditivos son especialmente peligrosos al insertarse directamente en el canal auditivo y subraya que una exposición prolongada por encima de los 85 decibelios puede dañar las estructuras internas del oído de forma definitiva.
Si querés explorar cuáles son los niveles de pérdida auditiva que existen, mirá el siguiente video:
El cuerpo como territorio conquistado
Desde la reducción de la masa cerebral debido a la delegación de tareas cognitivas en las máquinas, hasta cambios en el grosor del cráneo y el desarrollo de membranas oculares protectoras, el diseño humano está en plena transición. Al cederle al dispositivo el trabajo de la memoria, la orientación e incluso la capacidad natural de filtrar los sonidos del mundo, estamos permitiendo que nuestras propias facultades biológicas se erosionen por la falta de uso. Debemos preguntarnos si las soluciones temporales y dispositivos ergonómicos que ofrece el mercado son suficientes, o si necesitamos un cambio profundo en nuestra relación con lo digital. En última instancia, cuidar nuestra salud auditiva, visual y postural es una inversión en bienestar a largo plazo.
Y vos, ¿ya notaste cómo está tu postura en este momento?
🎧Si querés saber más, te invito a que te pases por mi podcast y por mi canal de YouTube donde profundizo y te cuento casos reales sobre cómo la era digital está alterando nuestra anatomía.

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