ENTRE LA CIBERSEGURIDAD Y LOS FANTASMAS DIGITALES

 


En internet se generan aproximadamente 2.5 exabytes (EB) de datos cada día y alrededor de 6.040 millones de personas utilizan internet en el mundo, cerca del 74 % de la población global*(1). Podemos afirmar hasta el momento qué el avance de la tecnología responde a un uso diario, qué exige el mercado, el sistema capitalista en el cuál vivimos demanda satisfacer necesidades individuales lo más rápido qué sea posible. La demanda es cada vez mayor y en el juego social, se desfiguran las reglas, cómo si la sociedad priorizara lo efímero y viral por sobre lo importante e insustancial. En otro terreno, sucede con las demandas actuales en los momentos de ocio; ¿ qué vende más, vivir una experiencia ú obtener cosas materiales?. 

Para poder comprender mejor nuestras elecciones, es necesario profundizar sobre aquello que queremos conocer. El problema hoy, es que las sociedades no tienen tiempo para hacer ese desarrollo y necesitan respuestas antes qué crear las preguntas pertinentes. Y acá es dónde aparecen las nuevas tecnologías de la información (IT), para estar al servicio de usuarios/as qué toman éstos dispositivos cómo les sean más convenientes, sin revisar previamente sus normas o protocolos de uso. Por ejemplo, para usar una aplicación, hay que aceptar los términos y condiciones, pero ¿nos tomamos el tiempo para leerlos?. Las plataformas toman nuestra información, conocen contraseñas, datos geográficos, opiniones, comentarios y hasta lugares qué transitamos, (la geolocalización es un ejemplo de eso). El riesgo de eso es el robo de datos ante la vulnerabilidad de códigos informáticos, por ende la información personal extraída y el intercambio entre plataformas de datos almacenados. 

Así sucedió con un mensaje recientemente viralizado por un usuario que afirmo tener 38 millones de registros extraídos de bases de datos del Sistema Integrado Previsional Argentina (SIPA):

"Circula en redes sociales un mensaje que afirma que la base de datos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) fue hackeada y que se habrían robado 38 millones de registros. El texto también vincula esta supuesta filtración con estafas a través de WhatsApp." *(2)

Información qué hasta el momento no fue confirmada por ANSES ni se ha registrado ninguna denuncia. De todas formas, el temor está latente y los riesgos existen ya que no se puede garantizar la seguridad informática.

 Por otro lado, sea cuál sea el tema de interés, la información nunca estuvo tan al alcance de nuestras manos cómo en esta época. Ya qué podemos acceder a distintas partes del mundo en un sólo click, o descargar un e- book en una tarde en el parque ó simplemente guardar un listado de compras. Sólo necesitamos tener acceso a internet. La red hace el resto en tiempo récord, capturando nuestra atención en pequeñas dosis sobre un mismo tema. ¿Pero esta información es gratis?, ¿realmente creemos qué no estamos dando nada a la red a cambio de poder acceder a una plataforma?. 

Considero necesario hacer un alto, detener el scroleo, y reflexionar sobre esto último, pero para eso necesitamos tiempo y una revisión sobre nuestras prácticas habituales con los dispositivos tecnológicos. 


LA INFORMACIÓN ENLAZADA: ¿ CÓMO APRENDEMOS?

En el acceso a la información nos acercamos a un saber qué integra otros saberes, y sin darnos cuenta, navegamos en un mar de conocimientos limitados por sus enlaces, ventanas que nos conducen a otras y nos alejan del saber verdadero. Pero, cómo llegamos a eso?. El escritor Nicholas Carr hace mención a esto cuándo utiliza la metáfora del árbol y el bosque, explicando que una búsqueda nos puede llevar a tantos hipervínculos (enlaces) cómo tiempo tengamos para navegar. 

En mi experiencia personal, investigando sobre la Teoría Comunicacional de la Aguja Hipodérmica (estudiando la Mass Comunication Research), un enlace sobre su definición me llevó en primer instancia a la segunda Guerra Mundial, por consiguiente a otro enlace sobre el Nazismo, hasta llegar a los primeros tratados comerciales de Europa. Todo ese tiempo recorrido fueron aproximadamente 5 horas, en dónde sólo obtuve algunos conceptos breves y definiciones, pero no pude fijar el motivo real de mi investigación inicial. Me perdí en la búsqueda, sin poder desarrollar conceptos firmes de la teoría. 

Las nuevas formas de aprendizaje en la red nos muestra qué la información está ahí, pero se brinda en dosis limitantes, inundadas de publicidad, rodeadas de hipervínculos, "adornada", sabiendo qué nuestra capacidad de retención es limitada. Usando formatos dinámicos, que nos hagan creer somo libres de elegir, pero sin estar completamente seguros/as qué el camino final nos lleve hacia dónde queremos ir. 

Se abren nuevos interrogantes sobre cómo accedemos a la información y si éstos caminos son seguros. Principalmente con el desarrollo de la inteligencia artificial cómo base de nuestra forma de usar la tecnología hoy, la forma de vincularnos, la construcción de saberes y sentidos. Sin la seguridad ni garantía de sus alcances. 

En materia de seguridad informática resta un camino muy largo por recorrer, sobre esto, en un prueba de ciberseguridad de Google, la responsable a cargo Heather Adkins, informó que la IA Gemini encontró información pública on line y adivinó las credenciales para acceder a sitios Web*(3). Dejando en claro que la inteligencia artificial sigue mejorando y potenciando sus habilidades. 


¿ QUÉ ESCUCHAMOS CUÁNDO DAMOS PLAY?

Una de nuestras formas de interactuar con otras personas, es a través de las plataformas digitales; redes sociales cómo Instagram, Facebook, Linkedin, X, Tik Tok o el servicio de mensajería de WhatsApp, nos permite interactuar en el ámbito digital compartiendo y creando contenidos. Al hacer búsquedas, nuestros datos se guardan y el algoritmo crea las bases necesarias para que éstas búsquedas sean afines a nuestros gustos e inquietudes. Potenciamos la red y logramos un mayor alcance con cada scroleo, pero ¿qué hay detrás de los nuevos reels que nos aparecen?, ¿detrás de cada cuenta, cada posteo, cada opinión?. Podemos confirmar ¿que todo el contenido qué estamos viendo es real o sólo una creación ficticia?. Algunos indicios nos permiten saber a primera vista si una publicación es falsa o verdadera, pero qué pasa con las cuentas que nos brindan más información detallada, que tiene una imagen, una cara o una voz?. 

Para poder profundizar sobre éstos interrogantes, te invito a qué escuches un Podcast creado sobre la inteligencia artificial y música ficticia; artistas irreales qué alcanzan millones de seguidores en todo el mundo y qué son creados a base de un prompt (conjunto de datos que se introduce en un sistema de inteligencia artificial para indicarle qué tarea debe realizar, o qué tipo de respuesta debe generar) de 3 líneas y un equipo de programadores qué lo lleva adelante. 

Real o no, las producciones están ocurriendo y los ingenieros de la música están ganando millones. Mientras que artistas humanos, aún debaten sobre los derechos de autor y la falta de creatividad en el mundo. El Podcast "Ghost track", es una muestra de los alcances de la IA en la actualidad y la discusión humana sobre la falta "de alma" en las producciones y la discusión sobre las nuevas formas de crear sentido. 


(1)*Fuente: https://datos.bancomundial.org/indicador/IT.NET.USER.ZS

(2)*Fuente: https://chequeado.com/ultimas-noticias/que-se-sabe-sobre-el-supuesto-hackeo-a-la-anses-y-como-cuidar-tus-datos/

(3)*Fuente: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/la-ia-de-google-gemini-hackeo-a-tres-empresas-durante-una-prueba-de-ciberseguridad-nid19092026/


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